Gabriela Buada, directora de Caleidoscopio Humano “Las violaciones de derechos humanos en Venezuela han empeorado pero son normalizadas e invisibilizadas”

06/05/2023. CrisisenVenezuela.org – En 2018, la periodista y docente de la Universidad Santa María, Gabriela Buada, decidió crear, junto con un grupo de colegas, una organización de derechos humanos enfocada en las personas más vulnerables que suelen estar invisibilizadas en los medios de comunicación y la opinión pública. Así nació Caleidoscopio Humano, ONG que cuenta con una red de periodistas, activistas y colaboradores en varios estados del país y en otras naciones dedicada a documentar, denunciar y difundir violaciones, así como a la labor formativa


¿Cómo surgió Caleidoscopio Humano y por qué la idea de crear esta organización?

Surgió en 2018 como iniciativa de un grupo de periodistas activistas de derechos humanos que en 2018, luego de las protestas sociales, vimos la cantidad de denuncias de violaciones a los derechos humanos en las distintas organizaciones en las que trabajábamos en ese momento y vimos la necesidad de visibilizar a víctimas que de alguna manera no tenían voz, personas “invisibles” que fueron privadas de libertad de manera arbitraria en el contexto de las protestas. Casos de mujeres, de personas de la comunidad LGBTQ+, personas que por su situación de vulnerabilidad eran aún más invisibilizados y por ende susceptibles de sufrir violaciones a sus derechos humanos. Así que en 2018 nos juntamos este grupo de periodistas y decidimos trabajar en articulación con distintos medios de comunicación y con organizaciones de la sociedad civil para visibilizar esos casos y tratarlos desde una perspectiva de género a partir de distintas miradas, pues considerábamos que era necesario trabajar estos casos de otra forma, sobre todo en medios que no sabían cómo hacer cobertura mediática con enfoque de derechos humanos.

Venezuela, si bien ha sido un país donde la crisis social ha impactado en los últimos 15 años, no era vista como un país donde se violaran derechos humanos de manera sistemática, entonces, por eso los medios de comunicación no tenían las herramientas efectivas para visibilizar sin discriminación, sin estigmatización, incluso sin amarillismo. Y es así cuando empezamos a darle forma al proyecto de Caleidoscopio Humano, que justamente llega a la sociedad civil para visibilizar la realidad de estas personas vulnerables y que de alguna manera se entienda la difusión como recurso para la denuncia de las violaciones de sus derechos. Además de ofrecer educación y capacitación a las víctimas para que sean ellas mismas las que difundan sus casos y no dependan de los medios de comunicación, pues la hegemonía comunicacional ya era galopante. La idea es darles esas herramientas también a las personas comunes para que puedan visibilizar las violaciones de sus derechos humanos.

Leer tambien: Informe 2019: Todas las miradas a la realidad de los DDHH en Venezuela

Cuando menciona perspectiva de género ¿exactamente a quiénes se refiere y de qué manera trabajan en aportar ese enfoque de respeto a los derechos humanos que está ausente en los medios de comunicación?

Nosotros específicamente trabajamos con población vulnerable, entiéndase mujeres, niñas, niños y adolescentes, personas de la comunidad LGBTQ+, indígenas, personas mayores, personas privadas de libertad, y a todos los casos darles perspectiva y visión de género. Tratar de que se entienda cómo algunas violaciones de derechos humanos son distintas, afectan de manera diferenciada dando todas las miradas de los derechos humanos a través de sensibilización a periodistas, talleres a estudiantes de Comunicación Social y a comunicadores en general sobre lo que es la cobertura y difusión de violaciones a estas personas que están en mayor vulnerabilidad. Tratamos de que los mensajes se visibilicen de manera adecuada y pertinente, evitando la revictimización y con elementos que aporten solidez a la denuncia, siempre con una perspectiva humana, un periodismo humano.

Leer tambien: Violencia machista: Son vidas, no números

¿Es decir que la línea de acción de Caleidoscopio Humano va en dos rutas: la producción de información y la formación?

Nosotros documentamos, denunciamos y visibilizamos las violaciones a los derechos humanos como toda organización de derechos humanos, pero la difusión es nuestro fuerte más allá de todo lo que implica la denuncia, la documentación, el acompañamiento de casos, para nosotros la visibilización es el fuerte y para ello contamos con una red de periodistas, así como de estudiantes de Comunicación Social y de las mismas organizaciones de derechos humanos. Nuestro interés también es crear conciencia en la opinión pública en general de que esas situaciones se pueden cambiar desde el conocimiento, desde la investigación, desde la implementación de herramientas en las mismas comunidades, desde la perspectiva para comunicar con un sentido más humano, que pudiese de alguna manera romper con los estereotipos y la discriminación.

Leer tambien: Venezuela sin conectividad: Caleidoscopio Humano y MonitorDescaVe denuncian limitado acceso a internet

¿Cómo ha sido la experiencia en estos años? ¿Se han encontrado en el camino con hechos, realidades o situaciones que han moldeado esa misión con la cual surgieron?

Muchos de los casos que nosotros atendimos durante las protestas y como consecuencia de esa movilización social forman parte de los informes de la ONU y otras instancias, son los mismos casos que de alguna manera han sido tomados en cuenta por distintos mecanismos internacionales que han llevado la bandera de la denuncia de violaciones a los derechos humanos en nuestro país. Casos que se dieron a conocer justamente por ese trabajo que hicimos en el terreno, dentro de las cárceles que visitamos en ese momento. Eso nos demuestra que nuestro propósito inicial ha sido acertado.

En cuanto a la experiencia de educar y de sensibilizar a través de la educación en derechos humanos a estudiantes, activistas, periodistas, comunidades e incluso a mujeres en situación de vulnerabilidad en estos casi cinco años ha sido innovador esas áreas de acción, pues antes íbamos al terreno, a las cárceles, a las calles a hablar directamente con las víctimas, pero después de la COVID 19 hemos ampliado nuestro accionar debido a las herramientas comunicacionales digitales y a las nuevas herramientas de comunicación. Tenemos periodistas en varios estados del país, incluso personas que trabajan con nosotros como activistas y periodistas que han emigrado y que de alguna manera siguen trabajando por un periodismo más humano para visibilizar a las personas vulnerables. Esa es parte de nuestra misión y nuestra visión desde que nacimos.

¿En qué países tienen este tipo de colaboradores y cuántos talleres de formación han dado?

En Colombia, Chile, Argentina y Perú. En el año 2022 formamos a más de 100 comunicadores sociales y activistas comunicacionales en materia de género, diversidad y en la Emergencia Humanitaria Compleja. Para este año queremos doblar la cifra sobre todo para dar a conocer lo que significan los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales (DESCA).

Desde el momento en que surgió Caleidoscopio Humano ¿cómo percibe la situación de los derechos humanos de los venezolanos?

Definitivamente, la situación de violaciones de derechos humanos sigue en retroceso, siguen empeorando y sobre todo es invisibilizada. La hegemonía comunicacional ha logrado dar su estocada, ahora son muchísimos más los medios de comunicación que se autocensuran por la situación que se ha originado con ciertas leyes restrictivas ante las organizaciones de la sociedad civil, leyes que surgen para amenazar. Y en materia de derechos humanos con perspectiva de género lo que tiene que ver con las violaciones de derechos contra las mujeres y contra las personas de la comunidad LGBTQ+ vemos cómo ahora se habla más del tema porque hay un activismo despierto, un activismo que levantó las banderas, pero las violaciones de derechos humanos son sistemáticas, son muchos los casos que se documentan, no solamente de feminicidio, sino también transfeminicidio. Y además de eso, de alguna forma estas situaciones se han normalizado por ejemplo en las cárceles que son espacios que deberían ser seguros, porque son custodiados por el Estado.

Leer tambien: #VenezuelaOscura: Caleidoscopio Humano y MonitorDescaVe denuncian la grave crisis eléctrica

Además de eso, el impacto de las violaciones a los derechos económicos, sociales, culturales ha sido de manera diferenciada y asombrosa en mujeres, niñas, niños y adolescentes y en personas de la comunidad LGBTQ+. Esto solo demuestra que el retroceso es inminente, la normalización también y además el silencio. Creo que tenemos un nicho muy grande para trabajar sobre todo para que las personas no sigan normalizando esta situación. La crisis económica en Venezuela es una realidad, no es que Venezuela se haya arreglado, es que lamentablemente la situación ha sido normalizada y son muchas las comunidades vulnerables que están siendo violentadas de manera sistemática, solo que se normaliza tanto en los medios de comunicación como en la opinión pública en general.

Ya que menciona el tema de las leyes y normativas restrictivas aprobadas recientemente ¿qué desafíos ve para que las organizaciones de derechos humanos continúen su labor?

El cierre del espacio cívico en Venezuela es inminente y viene dándose a cuenta gotas desde que la comunidad internacional comenzó a girar la mirada a Venezuela a través de esos informes que han evidenciado la situación. La verdad es que la sociedad civil organizada ha hecho un gran esfuerzo para no sufrir las consecuencias masivas que sufrieron los partidos políticos, porque es un patrón que va escalando, lo vemos también con los sindicatos actualmente. Y no solamente por las leyes que en la práctica causan temor sino en la aplicación de castigos ejemplarizantes, como el caso de Javier Tarazona, que está detenido desde hace casi 2 años. Son muchísimos los defensores y defensoras de derechos humanos que están afrontando situaciones graves en materia social y económica, sobre todo en las regiones con la ausencia de servicios y la crisis económica que existe en Venezuela.

Además, muchos defensores y defensoras de derechos humanos de alguna manera ven su vida en constante amenaza ante la estrechez del espacio cívico. Una de las barreras que habría que superar son las trabas para el registro; nosotros, por ejemplo, somos una de las organizaciones que lastimosamente tiene todos los papeles reposando en los registros principales en Venezuela, pero no hemos obtenido respuesta. Vemos dificultades para hacer nuestro trabajo, pues no hay protección, hay demasiada falta de acceso a la justicia para las personas defensores de derechos humanos. Y vivimos la estigmatización en los medios de comunicación oficiales como los programas del canal del Estado en los que figuras públicas y funcionarios al nombrar la organización eso se convierte en una amenaza y eso hace que muchas personas tomen la decisión de silenciarse o de hacer el trabajo, digamos, de manera imperceptible, y eso también afecta a las víctimas porque son las primeras personas que sienten miedo, cuando se estigmatiza a alguna organización.

Entonces siento que la barrera más importante que debemos superar es justamente luchar contra esas narrativas que dicen que las organizaciones de derechos humanos somos las manos de los partidos políticos o que estamos llenos de dinero o que hacemos cosas malas con el dolor ajeno. En realidad, las organizaciones de derechos humanos lo que venimos haciendo es el trabajo que el Estado no ha hecho.

¿De qué manera se pueden afrontar esas amenazas?

Estoy convencida de que la unión de más de 200 organizaciones que trabajamos articuladamente en Venezuela puede lograr de alguna manera seguir acompañando a las víctimas, seguir alzando sus voces y seguir haciendo la labor de incidencia y denuncia, no solamente ante organismos internacionales, sino también en organismos nacionales. Las violaciones de derechos humanos contra mujeres, niñas, niñas adolescentes son un ejemplo de eso y nosotros seguimos haciendo el trabajo, seguimos haciendo el activismo, seguimos denunciando y acompañando a esas mujeres víctimas de violencia machista, a las personas de la comunidad LGBTQ+ que siguen siendo víctimas de discriminación, y los acompañamos también con la construcción de la narrativa correcta, la que habla de la verdad, la gente tiene que saber que existen violaciones de derechos humanos y que es nuestro deber denunciar, documentar y difundir.

Leer tambien: Las ONG en Venezuela conmemoran su día en medio de la persecución

¡Suscríbete a nuestro boletín!

Noticias relacionadas