Fuente original: EL NACIONAL. –
Los costos de los servicios impiden realizar los mantenimientos que requieren los equipos o renovarlos
Las unidades de diálisis de Venezuela enfrentan limitaciones operativas derivadas de la antigüedad de los equipos y la falta de repuestos en el país. Así lo afirmó el nefrólogo Jorge Nazzoure al señalar que esta situación pone en riesgo la atención de los pacientes con enfermedades renales.
El especialista aseguró que muchos equipos de diálisis tienen más de 15 años de uso y requieren mantenimiento especializado; sin embargo, no se les puede realizar.
Precios de las sesiones de diálisis
En una entrevista ofrecida al programa Punto y Seguimos de Radio Fe y Alegría, Nazzoure mencionó que la sesión de diálisis no supera los 0,60 centavos de dólar. Estos costos no permiten hacer las debidas inversiones para el mantenimiento o renovación de los equipos. Además, tampoco permiten motivar al personal médico y de enfermería que presta este servicio.
“Hace falta un aumento del precio de las diálisis para que las unidades tengan la capacidad de ofrecer un mejor ambiente y mantener al personal calificado”, consideró.
Por otro lado, el experto destacó que el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS) es el ente que se encarga de suministrar el material necesario para estas unidades a través de la dirección de Nefrología. Al respecto, consideró que se deberían ajustar los pagos por las sesiones de diálisis acorde con la inflación.
Por otra parte, Nazzoure indicó que la hipertensión y la diabetes representan cerca del 50 % de los pacientes en diálisis. Por esta razón, recomendó a los ciudadanos velar por mantener una presión arterial de 130/80 mmHg para proteger la función renal.
Recordó que el daño renal suele ser silencioso, por eso sugirió realizar chequeos médicos anuales.
Advirtió que entre los síntomas están la disminución del volumen de orina, hinchazón en miembros inferiores o hipertensión. También puede presentarse palidez por anemia de origen renal, debilidad, insomnio, prurito en la piel, sensación de boca amarga y aliento urémico.



