Un informe publicado por la organización detalla casos de restricciones a la libertad y monetarias en Venezuela y otros países anfitriones
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) publicó un informe en el que documentó distintas denuncias de violaciones de derechos humanos y laborales a médicos inscritos en las misiones cubanas.
Las misiones médicas internacionales de Cuba han sido durante décadas uno de los pilares fundamentales de la política exterior del régimen cubano. Sin embargo, el programa no ha estado exento de controversias, debido al trato y condiciones en las que terminan trabajando estos profesionales de la salud.
La CIDH recogió durante el año 2025 los testimonios de 71 miembros del personal médico cubano acreditado en 10 países. 50 de los profesionales entrevistados estaban asignados en Venezuela, país en el que se estableció una de las misiones cubanas más grandes.
El informe detalla que muchos de los médicos inscritos en las misiones están expuestos a condiciones restrictivas y coercitivas, entre ellas la obligación de trabajar jornadas largas y extenuantes.
Los médicos entrevistados coincidieron en que contaban con poca información sobre sus contratos y estructuras de pago, lo que permite que permanezcan en condiciones económicas precarias, a pesar de las altas sumas que pagan los países anfitriones por dichas misiones.
“Me dieron un pequeño sueldo ($4), pero con eso no pude comprar nada. Ni siquiera tenía suficiente para azúcar y café”, explicó uno de los médicos entrevistados para el informe.
De acuerdo con la CIDH, todos los testimonios fueron publicados bajo anonimato debido a que muchos de los profesionales temen que sus familiares en Cuba puedan ser víctimas de represalias por sus declaraciones.

Violaciones de derechos
Entre las violaciones de los derechos laborales, algunos médicos mencionaron que el Estado cubano retenía la mitad o hasta la totalidad del salario hasta el final de la misión, es decir que podían pasar varios años sin recibir sus ingresos de forma correcta.
En diversos casos se reportaron restricciones de movilidad y vigilancia constante en los países anfitriones. Si la misión determina que durante su trabajo hubo un incumplimiento de contrato, el médico no recibirá ningún pago por su servicio.
“Si te pagan $300, te dan $150 en la cuenta y el resto se paga al final de la misión. Si incumples el contrato, pierdes el dinero”, dijo uno de los médicos.
Los funcionarios encargados de las misiones también retienen los pasaportes de los médicos en muchos de los países de acogida, esta medida es para evitar que los profesionales de la salud abandonen la asignación y salgan del país.
En las residencias compartidas de las misiones médicas está establecido un toque de queda, por lo que los especialistas no pueden salir de esas viviendas después de las 6:00 pm del país en el que están asignados.
A los médicos cubanos tampoco se les permite establecer relaciones sentimentales durante sus misiones. “Tuve una relación con mi actual esposa que tuvo que ser aprobada por una comisión, primero para que fuera mi novia y luego para que nos casáramos. Pero se le impidió entrar en mi casa”, indica uno de los testimonios.
En el caso específico de las misiones en Venezuela, los médicos denunciaron que fueron obligados a participar en actividades políticas en apoyo a Nicolás Maduro bajo la amenaza de no permitirles volver a la isla.



