Las niñas de Venezuela cada vez más lejos de las TIC

Patricia Bonsanto/Caleidoscopio Humano

(22-04-2022) Cada tercer jueves de abril, se celebra el Día Internacional de las Niñas en las Tecnologías de la Información y la Comunicación, pero en Venezuela se está muy lejos de ser una celebración, ya que el acceso a tecnologías es una irrealidad que cada día se acentúa más. Desde la ausencia de servicios básicos como la energía eléctrica para que puedan ser usadas las tecnologías por sus ciudadanos, hasta la ausencia de políticas educativas que incluyan el uso y entrega de recursos tecnológicos apropiados para el desarrollo de las nuevas generaciones.

“Las áreas educativas más dominadas por los hombres son las TIC y las ingenierías, donde la matriculación de mujeres es de 27% y 28% respectivamente (UNESCO, 2018). Al ritmo actual, no se logrará alcanzar la paridad de género en STEM, por sus siglas en inglés (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) antes del año 2100”, así lo señala ONU Mujeres en su sitio web, una realidad de la que también son parte las niñas de Venezuela y es que además, el acceso en general, a cualquier tecnología en el país es totalmente cuesta arriba.

Siendo que, desde el año 2003 el país vivió un cambio en la estructura del currículo educativo y que fue una obligación incorporar las Tecnologías de la Información y la Comunicación en la educación formal de los venezolanos a través del Proyecto Canaima Educativo, hoy es una debilidad fuerte en un sistema educativo que ha sido golpeado por la crisis y también por la emergencia humanitaria compleja.

Situación que han sufrido cientos de jóvenes pero no podemos ocultar que las niñas se ven profundamente afectadas, puesto que si ya existía una brecha en la que ellas no son motivadas o incorporadas a proyectos en lo que se interesen por formarse en TIC, menos lo pueden hacer hoy en día.

Del Proyecto Canaima Educativo no se encuentran estadísticas actualizadas, no hay avances o modificaciones en su página web desde el año 2013 y a la luz de hoy, 2022, no tiene una estadística confiable sobre cuántas computadoras Canaima se entregaron a los jóvenes venezolanos.

El objetivo, según ONU Mujeres, de la celebración de este día está centrado en “alentar a las niñas y mujeres jóvenes a considerar la posibilidad de orientar sus estudios y profesiones al campo de las carreras tecnológicas”. Y las niñas venezolanas están muy distantes de ello. No existe actualmente en el país el desarrollo pleno de un proyecto que incorpore el uso de las TIC en la educación formal de niñas y niños y lo que se puede observar al 2022 del Proyecto Canaima Educativo es solamente el recuerdo.

ONU Mujeres señala: “La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible coloca a las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas como espacios que impulsan la construcción de sociedades más inclusivas y sostenibles. La incorporación de las niñas y mujeres en estas áreas es imprescindible para reducir la brecha entre hombres y mujeres y contribuir al empoderamiento y a la igualdad de género”.

Lo que revela que al paso que vamos en Venezuela sería imposible siquiera acercarnos a meta como esta, situación que pone una vez más a la mujer venezolana en desventaja y en gran vulnerabilidad, dejándola desprovista de herramientas y conocimientos para su pleno desarrollo como persona y como individuo vinculado a las TIC durante su adultez.

Una de las problemáticas más severa que se observa como consecuencia de que las niñas venezolanas no tengan acceso a programas educativos que las vinculen con las TIC es la brecha salarial y cuántas veces se observa que es una mujer venezolana quien presta el servicio técnico en computación o que imparta clases de tecnología en una escuela o universidad, la realidad es que son muy pocas, la ausencia de proyectos educativos que le entreguen esta formación a las niñas venezolanas las aleja mucho más y las deja en situación de vulnerabilidad ante sus pares connacionales y ante cualquier otra población de la región latinoamericana.

Sumado a esto a una realidad mundial de la que las mujeres no pueden escapar y se ve reflejado en los datos:

  • Dentro de las STEM, las áreas educativas más dominadas por los hombres son las TIC y las ingenierías, donde la matriculación de mujeres es de 27% y 28% respectivamente.
  • Se espera que para el año 2050, el 75% de las oportunidades laborales estén vinculadas con las STEM. Sin embargo, hoy las mujeres ocupan apenas el 22% de los puestos en este rubro.
  • 9 de cada 10 niñas de entre 6 y 8 años asocian a la ingeniería con actividades masculinas.

Desde Caleidoscopio Humano, basados en nuestro compromiso de defender los derechos de todas las personas por igual y de trabajar en pro de disminuir la brecha de género, hacemos un llamado al Estado para que cese la vulneración de este derecho y se planteen proyectos educativos que vinculen a las niñas en la educación formal y en el acceso a las Tecnologías de la Información y la Comunicación, con el objetivo claro de que en un futuro no muy lejano en el que puedan entrar en un mercado laboral más equitativo.

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