Fuente original: EL NACIONAL. –
La periodista y candidata presidencial señaló que los procesos judiciales del empresario en territorio colombiano han sido evadidos sistemáticamente, pero prometió que, bajo su mando, el panorama cambiará radicalmente
La campaña presidencial en Colombia escaló tras un cruce de declaraciones entre la candidata del Movimiento Valientes, Vicky Dávila, y el cuestionado empresario barranquillero Álex Saab. La aspirante dejó claro que la soberanía electoral del país no está en venta y que la sombra del chavismo no tendrá cabida en su eventual gobierno.
De acuerdo con un reporte de Semana, la también periodista lanzó una advertencia frontal a Saab, luego de que este emitiera opiniones sobre el proceso democrático que enfrentará Colombia a mediados de este año. Para la líder de la Gran Consulta de Colombia, la participación del empresario representa una amenaza directa de «plata podrida» e interferencia externa que busca desestabilizar la contienda.
Dávila señaló que los procesos judiciales de Saab en territorio colombiano han sido evadidos sistemáticamente, pero prometió que, bajo su mando, el panorama cambiará radicalmente. La candidata recordó la polémica fuga del empresario años atrás y su intención de traerlo de vuelta para que enfrente a la justicia ordinaria.
«Yo, como presidente de Colombia, voy a hacer hasta lo último para que sus procesos en nuestro país no se queden en la impunidad. A mí me causa mucha curiosidad la manera como él ha podido echarles tierrita a varios de esos procesos. No se nos olvida que cuando le dictaron una orden de captura, se voló. Le chivearon y se voló», sostuvo Dávila.
La propuesta de la candidata no contempla privilegios para el señalado testaferro de Maduro; su objetivo es que sea recluido en centros como La Picota o La Modelo, para que «pague como deben pagar los corruptos».
Comida podrida y riqueza a costa del hambre
En su arremetida, la aspirante recordó el origen de la fortuna de Saab, vinculada a los programas de alimentación en Venezuela (CLAP), los cuales han sido objeto de denuncias internacionales por su pésima calidad y sobrecostos.
«Mientras los venezolanos morían de hambre, él les metía comida podrida en los CLAP. Eso no se nos puede olvidar«, sentenció, subrayando que no permitirá que ese modelo de corrupción «meta las narices» en las elecciones colombianas.
Dávila eliminó cualquier intermediario para advertirle que su estatus de libertad actual tras la caída de Maduro no lo protege de la justicia colombiana en un futuro gobierno de Valientes. «Sepa que, siendo presidente, pediremos su extradición, para que venga y responda en una cárcel normal por todos sus delitos. No le tengo miedo», finalizó la candidata.




