La ingeniera Luiraima Salazar analizó la actividad sísmica registrada durante el fin de semana en diversas zonas del país, determinando que la localización de los movimientos telúricos no se pueden asociar a los terremotos del 24 de junio
FUENTE ORIGINAL: EL NACIONAL. –
Las constantes réplicas ocasionadas por los fuertes terremotos del 24 de junio mantienen a la población venezolana con la incertidumbre de no saber hasta cuándo se registrarán estos fenómenos.
La ingeniera Luiraima Salazar explicó que el registro de constantes movimientos telúricos confirma que el sector Yumare, en San Felipe, estado Yaracuy, continúa experimentando reajustes sísmicos relacionados con la zona de deformación donde se cruza el sistema de fallas de Boconó, el de Oca-Ancó y diversas estructuras secundarias.
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Antecedentes del desastre
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Actividad registrada (1 y 2 de agosto)
Evento principal4,5 magnitudYumare, Yaracuy (11:16 pm)
Rango promedio2,0 a 4,0Movimientos secundarios
Detalle por ubicación
- • SE de Los Roques: 3,2 magnitud (9,9 km de profundidad).
- • Oeste de Naiguatá: 2,3 magnitud (4,3 km de profundidad).
- • Norte de Maracay: 2,1 magnitud (6,6 km de profundidad).
- • Este de La Victoria: 2,1 magnitud.
Análisis geológico
La actividad se concentra en el sector de Yumare (Yaracuy), una zona de deformación donde convergen tres sistemas principales:
Falla de Boconó
Falla de Oca-Ancó
Estructuras secundarias
La especialista Luiraima Salazar aclara que algunos movimientos en el eje costero norte-central son eventos independientes y no necesariamente réplicas directas del evento de junio.
Sin embargo, Salazar aclaró que, para confirmar su hipótesis, se deben esperar los cálculos de mecanismos focales y relocalizaciones hipocentrales más precisas.
La especialista analizó los fenómenos registrados entre el 1 y 2 de agosto, determinando que el sismo de magnitud 4,5, registrado a las 11:16 pm del 1 de agosto en Yumare, fue el evento principal durante el fin de semana, mientras que otros movimientos, de entre 2,0 y 4,0 de magnitud, se reportaron horas previas en las zonas de Yumare, Aroa y San Felipe.
Detalló que durante la misma jornada ocurrieron varios eventos sísmicos de baja magnitud en el eje centro-norte costero del país. Uno de estos se registró al norte de Maracay, a 6,6 km de profundidad, con una magnitud de 2,1; otro, de la misma intensidad al este de La Victoria; el tercero, de 2,3 al oeste de Naiguatá, a 4,3 km de profundidad; y el último, al sureste de Los Roques, a 9,9 km de profundidad con una magnitud de 3,2.
«Estos eventos se distribuyen dentro de una región tectónicamente activa, atravesada por los sistemas de fallas de Morón, San Sebastián y La Victoria, además de numerosas estructuras secundarias asociadas con el límite entre las placas del Caribe y Suramérica», añadió.
Salazar explicó que la actividad sísmica detectada durante un mismo día no comprueba la existencia de una ruptura continua entre los epicentros. En este sentido, recalcó que, debido a sus magnitudes y separación espacial, los fenómenos deben interpretarse, preliminarmente, como «sismicidad dispersa y multifocal dentro de un amplio dominio tectónico activo».
Respecto al sismo reportado por Funvisis en Biscucuy, estado Portuguesa, y a otro de 2.3 en la región fronteriza entre Venezuela y Colombia, la ingeniera aseguró que no existen elementos suficientes para asociarlos directamente con la secuencia del 24 de junio, debido a su distancia con la zona de Yumare, en Yaracuy.
Salazar también hizo referencia al temblor de 2.7 registrado al noroeste de Boca de Uchire, en el estado Anzoátegui, y aclaró que, por su baja magnitud, no se permite establecer una reactivación regional.




