Los familiares de los presos políticos que se encuentran apostados frente a la Embajada de EE. UU. en Caracas desde el pasado 7 de junio, afirmaron este lunes que “El campamento no se va a levantar hasta que el último sea libre”.
Gabriela Álvarez, familiar de un preso político, a través de un video difundido en X aseguró que permanecerán en vigilia permanente en las adyacencias de la sede diplomática hasta que el gobierno encargado de Delcy Rodríguez “cumpla su palabra” y libere a todos los presos políticos en el país.
Jessica Castro, asistente a la concentración de familiares de presos políticos, denunció que sus seres queridos enfrentan condiciones de reclusión “incompatibles con la dignidad humana”.
“Señor John Barrett, respetuosamente solicitamos que reciba a una representación de familiares para compartir de primera mano nuestros testimonios y la realidad que enfrentan cientos de venezolanos privados de libertad por razones políticas”, expresó Castro a los medios de comunicación.
Tras una jornada de protesta pacífica, el colectivo entregó a representantes de la sede diplomática un pliego con peticiones y solicitudes que esperan llegue a Barrett.
Entre carpas, lluvias inclementes y el silencio de la Embajada norteamericana, un grupo de familiares de presos políticos resisten desde el 7 de junio en una parada de autobús en Valle Arriba, Caracas, a la espera de ser escuchados.
Sin un espacio formal para pernoctar, las familias han convertido este punto en un espacio de resistencia y espera.
Familiares de los presos políticos decidieron instalarse rse en el campamento como medida de protesta luego de que el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmara que El Helicoide había sido cerrado, al tiempo que decenas de presos políticos que estaban allí fueron trasladados hacia otros centros de reclusión. El objetivo también es ser escuchados por el encargado de Negocios, John Barret.




