Ruanda: A 28 años del genocidio contra los Tutsis

Por: Nataly Carvajal/Caleidoscopio Humano

(07-04-2022) Ruanda se encuentra ubicado en la región de los Grandes Lagos en África. Sus principales fuentes de ingresos se sustentan en la agricultura, el turismo y la industria minera. En el país coexisten tres grupos étnicos: Hutus, Tutsis y Twa.

Los Hutus y Tutsis han permanecido en constante rivalidad desde el siglo XIX. Los Tutsis se encontraba en el más alto rango dentro de su sistema social, por el contrario, Los Hutus estaban en el más bajo estrato. Situación que se revirtió tras la I Guerra Mundial, cuando el país quedó bajo poder de Bélgica.

Los conflictos continuos entre ambas etnias desencadenaron, en 1994, una de las masacres más atroces de la época actual: El genocidio en Ruanda.

¿Qué llevó a este enfrentamiento?

Fueron diversos factores que conllevaron al genocidio en Ruanda. Uno de ellos fue la polarización de las etnias dentro de la sociedad, lo que se llevó a cabo mediante la distinción de clases, muchas de ellas basadas en características o rasgos meramente físicos como estatura, pues, en lengua y cultura no existen muchas diferencias.

Este tipo de “contrastes físicos” eran los que determinaban quienes podían acceder o no a los recursos y privilegios, generando grandes desigualdades, al punto que, en sus documentos de identidad eran clasificados y diferenciados unos de otros según la etnia a la que pertenecieran.

Esto permitió que, durante el genocidio, las personas que pertenecían a los Tutsis se convirtiesen en el blanco de ataques de exterminios masivos.

La hegemonía que mantenía el gobierno de turno sobre los medios de comunicación fue decisiva para romper con la frágil estabilidad social. Se implementaron discursos de odio y estigmatización hacia los Tutsis, hasta el punto de quitarles la condición humana al ser llamados por los Hutus como cucarachas.

Todo esto se realizaba desde los medios gubernamentales como la emisora Radio de las Mil Colinas (RTML).

Inicio del genocidio

El país se encontraba en un momento importante. La firma de los acuerdos de Arusha , (negociaciones de paz) entre el Estado Ruandés y el Frente Patriótico Ruandés (conformado por Tutsis que vivían en el exilio). La intención era dar solución al conflicto existente entre etnias.

Este acuerdo también contó con la presencia de actores internacionales como cascos azules o las fuerzas de paz de la ONU, cuerpos militares encargados de mantener la paz en zonas de conflicto y que estaban a cargo del general canadiense Romeo Dallaire.

El 7 de abril de 1994 muere el presidente Juvenal Habyarimana (Hutu), en un atentado realizado al avión presidencial en Kagil capital de Ruanda. De este hecho son culpados los rebeldes tutsis. Esto dio inicio a una de las masacres más sanguinarias de nuestra época actual.

Se usaron machetes, palos, lanzas y cualquier tipo de elementos para asesinar a ciudadanos tutsis y hutus moderados.

Los Interahamwe

Las milicias interahamwe, un grupo paramilitar que fue conformado en 1991 en Ruanda, se les denominaba el sector más radical del partido de Juvenal Habyarimana. La mayoría de sus integrantes eran de la etnia hutu.

Su lema era “los que trabajan juntos”. Insignia de la cual se ampararon para cometer los más atroces crímenes y vulneraciones de derechos humanos.

Ante el conflicto interno que vivía Ruanda, la comunidad internacional no intervino. Aunque la ONU se encontraba presente por medio de los cascos azules, su rol fue bastante limitado, sirviendo como corredor humanitario para sacar del territorio ruandés a turistas. Se estiman que más de 800.000 personas fueron asesinadas.

Hoy, cuando se cumplen 28 años del Genocidio de Ruanda, conmemoramos esta fecha en memoria y solidaridad de todas las víctimas y sobrevivientes, además, de sumar todos los esfuerzos para que situaciones como la ocurrida en Ruanda jamás se vuelvan a presentar.

Ruanda en la actualidad.

Ruanda hoy es vista como un país modelo de desarrollo y reconciliación. Aunque, el gobierno post- genocidio, es centro de críticas por sus posiciones autoritarias, limitada libertad de expresión, alto control social al punto que, hablar de etnias es bastante cuestionable por denominarse “divisionismo étnico”.

En el año 2003 el país aprobó leyes contra el divisionismo étnico en varios artículos de la constitución, prohibiendo la discriminación y el divisionismo. El Estado, por su parte, promueve el “soy ruandés”, con un discurso político sobre la identidad es bastante controlado y la identidad indígena no es reconocida.

Ruanda y los DESCA

En el país se siente una paz frágil, aún hay bastantes desigualdades, un ejemplo de ello son la etnia Twa quienes vive en aldeas aisladas, con necesidades básicas bastante precarias e insatisfechas.

El acceso al agua potable es muy limitado. Los pantanos se convierten en la única opción para que las personas se abastezcan de agua. Mujeres y niñas son las encargadas de acarrear el vital líquido.

En cuanto a su sistema de salud, la cobertura médico- hospitalaria se encuentra por debajo del promedio mundial.

Cifras proporcionadas por la organización Datos Mundial señalan que en Ruanda solo hay 0,13 médicos por cada 1000 habitantes. El estándar mundial es de 1,50 médicos por cada 1000 habitantes.

Es importante destacar que la inclusión social es una herramienta indispensable para disminuir considerablemente las desigualdades y, en el caso de Ruanda, evitar que un episodio de esa magnitud vuelva a surgir, generando deterioro y violaciones a los derechos y la dignidad humana.

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