Mujeres periodistas, un rol que no las exime de la crisis venezolana

Establecer que las mujeres periodistas no son supermujeres y que, por el contrario, viven y conviven con las vulneraciones a los derechos humanos, la falta de servicios y las brechas que aún existen en la sociedad venezolana, fue el propósito del conversatorio organizado por Caleidoscopio Humano.

Emmanuel Rivas/Caleidoscopio Humano

Conversatorio completo con motivo al mes de la mujer trabajadora.

En el marco del Día Internacional de la Mujer, que se conmemoró el pasado 8 de marzo, Caleidoscopio Humano organizó el conversatorio «DESCA y Periodismo en Venezuela con rostro de mujer».

En una amena conversación con las periodistas María Alejandra Silva y Laura Castellanos; Gabriela Buada Blondell, directora de Caleidoscopio Humano desplegó el rol de la mujer periodista y las brechas existentes en medio de la Emergencia Humanitaria Compleja y la crisis de Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (DESCA).

En ese contexto, María Alejandra Silva destacó que hacer periodismo en Venezuela es complicado, pero cuando se cubren las demandas sociales y la crisis de servicios públicos, la cuesta se vuelve más empinada.

“Vemos zonas donde hay hasta 7 fallas al día de electricidad, o donde el agua no llega en días. Hay que saber cómo abordar estas situaciones”.

Desde el 2017, Venezuela atraviesa una Emergencia Humanitaria Compleja que vulnera los derechos básicos de las personas. El acceso a la salud, la educación, a un salario justo y a servicios como electricidad, agua, gas y combustible no está garantizado.

El gobierno no entrega cifras oficiales desde el año 2014, es decir, no hay indicadores sociales que permitan determinar el nivel o calidad de vida de las personas en Venezuela.

Ante la falta de estos datos oficiales, Silva destaca que “las organizaciones no gubernamentales (ONG) se han convertido en un aliado de los periodistas para documentar la crisis venezolana”.

Por su parte, Gabriela Buada destacó que “la crisis ha mostrado la verdadera cara de las desigualdades de género. Aunque, en este momento se puede contar con algunos productos y servicios, la brecha se sigue incrementando entre hombres y mujeres. Las mujeres periodistas no escapan a esta realidad”.

“Para quienes ejercemos el periodismo, difundimos e investigamos, se hace cuesta arriba cumplir con nuestro trabajo al ritmo necesario. Las fallas de servicios públicos retrasan e incrementa el trabajo de las mujeres”, agregó la periodista y directora de Caleidoscopio Humano.

 “En medio de la pandemia, muchas colegas periodistas han tenido que acudir a terapias por los factores emocionales que implica cubrir la pandemia y la crisis de derechos humanos en Venezuela”, aseguró María Alejandra Silva.

Las fallas de servicios públicos marcan la vida de las personas

El periodista es agente de cambio y en muchas oportunidades es el único que escucha las dificultades de las personas, en especial, las más vulnerables.

María Alejandra Silva, es periodista del canal digital VPI TV, ha desarrollado un periodismo social en zonas populares y vulnerables de Caracas. Asegura que en cada esquina hay una historia diferente que te marca.

“Uno de los trabajos que más me impacto fue en La Pastora, Caracas. Una señora de 78 años lavando su ropa en una de las tomas improvisadas de agua. Tenía 4 años sin el servicio en su casa. Cuando podía, para cocinar, intentaba comprar agua potable, pero, si no tenía dinero, usaba del agua de la toma también para cocinar”, recordó.

Silva destaca que como periodistas somos conocedores de la realidad del país, “fuera de Caracas hay personas que pasan hasta 12 horas sin servicio eléctrico. Puede que en unas regiones la crisis eléctrica está más afianzada que en Caracas, pero Caracas no escapa a esa realidad. Si no es la luz, es el agua, el combustible o cualquier otro servicio”.

El Estado está en la responsabilidad de garantizar los derechos humanos, pero por el contrario, los está vulnerando y las personas no se están dando cuenta que cuando no tienes agua por un mes, cuando no tienes electricidad o internet, cuando el gas doméstico no llega o cuando haces cola por la gasolina, te están transgrediendo tus derechos. Desde el periodismo la tarea es informar y educar a los ciudadanos.

“La situación país ha generado muchas divisiones, incluso en el movimiento de mujeres. Indistintamente de la escena política o social, a todas las personas por igual nos están vulnerando los derechos, y es algo que tenemos que entender”, finalizó María Alejandra Silva.

“Uno no sabe si los derechos están caducos o simplemente los pisotean”

Laura Castellanos es una reconocida periodista venezolana. Trabajó en RCTV (canal de televisión cerrado por orden del expresidente Hugo Chávez en el 2007), en CNN y en Antena 3, ambos canales bloqueados en Venezuela por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel). En la actualidad hace radio y es asesora comunicacional.

Para ella, el tema de los derechos es difícil, partiendo del hecho de ser periodista en un país como Venezuela. “Uno no sabe si los derechos están caducos o simplemente los pisotean. Estamos entre el deber ser y el ser real”, aseguró.

“Es muy estresante el contexto venezolano. A veces la gente es muy dura. Es otro factor que nos afecta como mujeres periodistas. Nos ven como las supermujeres, no lo somos. La mejor forma de canalizar todos los sentimientos que surgen en Venezuela en medio de la crisis es humanizarnos e intentar ayudar a otros”, destacó Castellanos, agregando que un buen aporte es sincerar el ejercicio periodístico, especializarnos y enfocarnos en un tema.

Para Laura Castellanos, la labor del periodista va más allá de informar, “tenemos que darle herramientas a las personas para que vean las vulneraciones que hay en Venezuela, de forma especial a la nueva generación que solo ha vivido este contexto (…) y hacerle entender que somos igual que los demás, que padecemos la crisis, que nos afecta la falta de luz, de agua. Eso nos humaniza como periodistas y aterriza a las personas”.

#PeriodismoHumano

El contexto venezolano, que incluye la Emergencia Humanitaria Compleja y la Crisis de Derechos Económicos, Sociales, Económicos y Culturales (DESCA) requiere de un periodismo humano, empático y cercano a las personas. Es por esta razón que Gabriela Buada destaca que, desde el periodismo y el activismo, “todas las mañanas pensemos en qué podemos hacer por las personas que no tienen voz, por los más vulnerables”, mientras que Laura Castellanos agrega que “en el periodismo, la empatía y la humildad te hace comprender que te puedes relajar un poco”.

“Quizás no veamos el cambio, pero seguiremos trabajando por los derechos humanos, por el respeto, la igualdad, la equidad y la justicia desde el activismo, la documentación, la denuncia y la difusión”, dijo Gabriela Buada.

Para Laura Castellanos, “no hay nada como pagar el precio de ser uno mismo. A veces te hace crecer, a veces te hace retroceder 15 puestos en la cola, pero no hay nada mejor que ser autentico. Eso es el periodismo, la credibilidad es nuestra mayor arma”.

Caleidoscopio Humano, en su empeño por construir un periodismo más humano, seguirá realizando estos conversatorios que, además de ser un espacio para el intercambio de ideas, busca educar y formar a las personas en la denuncia, documentación y correcta difusión de las vulneraciones de los derechos humanos y los Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (DESCA).

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