De Ciudad Guayana a Canaima: Buscadores de Libros impulsa bibliotecas comunitarias

Fuente original: Crónica Uno. –

Buscadores de Libros comenzó como un intercambio de textos para promover la lectura. Actualmente su labor social va más allá, con bibliotecas en comunidades indígenas, incluso en Canaima.

Bolívar. De Ciudad Guayana hasta Canaima. En sus 15 años Buscadores de Libros marcó una trayectoria que cruzó fronteras geográficas y culturales, para llevar la lectura a comunidades y personas de todas las edades.

El proyecto Buscadores de Libros amplía su impacto social a través de bibliotecas en zonas vulnerables, además de talleres que empoderan a la comunidad. Recientemente, estuvieron en Canaima, donde se organizó un taller de gestión comunitaria gracias a la alianza con la organización Ofelia Internacional, con sede en Suiza.

“La idea del viaje no era solo ir y hacer una actividad puntual, sino estrechar lazos con la comunidad y presentar el proyecto a quienes no sabían qué se estaba haciendo”, explica Mariela Mendoza, fundadora de Buscadores de Libros. 

Durante varios días se realizaron actividades de cuentacuentos, charlas con estudiantes de primaria y bachillerato, y encuentros con docentes. En algunos casos fue necesario contar con traductores, ya que no todos los niños y niñas hablaban español de forma fluida, sino su lengua natal pemón.

“Los libros, las historias, la buena voluntad y la empatía siempre conectan con la comunidad”,afirma Mendoza.

Más allá de las actividades, el trabajo permitió identificar retos estructurales. “Hay bibliotecas que existen, hay libros, pero si no hay dinámica, motivación e inspiración, esos espacios no se usan”, señala. 

Por ello, en Canaima se contempla la construcción de una biblioteca comunitaria. Ya existe un terreno disponible y donaciones iniciales, como paneles solares y la iniciativa se desarrollará junto a la comunidad.

“La red de mujeres que existe allí es fundamental. Ellas son nuestras principales aliadas para que el proyecto se sostenga en el tiempo”, destaca Mendoza.

En alianza con la organización Ofelia Internacional, con sede en Suiza, Buscadores de Libros llevó un taller de lectura y gestión comunitaria a Canaima

La ruta de Buscadores de Libros

Además de Canaima, Buscadores de Libros llegó a otras comunidades indígenas del estado Bolívar, como Santa María del Vapor, ubicada a unos 35 kilómetros de El Dorado, municipio Sifontes.

Allí se instaló una mini biblioteca que funcionará en la escuela de la comunidad. “Yo las llamo mini bibliotecas, pero para esas comunidades significan muchísimo. Lo más bonito es cuando ves que la comunidad está organizada y se apropia del espacio”, comenta Mendoza.

También se han realizado donaciones de libros a comunidades indígenas cercanas a Ciudad Bolívar. El objetivo es formar a personas de la comunidad para que gestionen los espacios. 

“Nuestro taller de gestión comunitaria va desde qué es una biblioteca hasta cómo ordenar los libros, cómo hacerla sustentable y cuál es su impacto social”,explica.

Parte de este trabajo se desarrolla en la comunidad de Cambalache, en Ciudad Guayana, donde Buscadores de Libros mantiene dos bibliotecas comunitarias y un programa continuo de actividades. Allí, grupos de niños asisten semanalmente a talleres de lectura, apoyo escolar y dinámicas creativas. 

“En Cambalache tenemos un grupo fijo de unos 20 niños que van toda la semana. No hacemos más porque los recursos no alcanzan, sobre todo por el tema del transporte”,alega.

Buscadores de Libros trabaja regularmente con actividades en Cambalache, y también ha colaborado con comunidades indígenas de Ciudad Bolívar y de Sifontes

En esta comunidad también se habilitó recientemente la biblioteca de un liceo, gracias a la donación de estanterías y libros, y a la adecuación de un aula. Además, se realizan talleres de higiene, salud mental, arte y redes sociales. 

“Nosotros hacemos lo que llamo operativos educativos, así como existen los operativos médicos. La idea es atender necesidades concretas desde la educación y la creatividad”, detalla Mendoza.

El trabajo en Cambalache cuenta con el apoyo de pasantes de Educación de la UNEG, quienes han desarrollado guías pedagógicas sencillas para las personas que atienden las bibliotecas. 

“Es un ganar-ganar: ellas hacen su servicio comunitario y dejan herramientas que quedan en la comunidad”, afirma.

Sostener el proyecto sigue siendo uno de los mayores desafíos. Buscadores de Libros se financia principalmente con actividades autogestionadas y aportes solidarios.

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