La organización recuerda que Venezuela ya ha sido condenada por el uso de fosas comunes
Fuente original: EFECTO COCUYO. –
A casi un mes de los devastadores sismos de magnitudes 7,2 y 7,5 que sacudieron el norte de Venezuela el 24 de junio, el Comité de Familiares de las Víctimas de los Sucesos de Febrero-Marzo de 1989 (Cofavic) emitió un comunicado en el que insta a las autoridades a cumplir con estándares internacionales en los procesos de recuperación e identificación masiva de cadáveres.
Según cifras oficiales más recientes, el balance supera las 5.000 personas fallecidas y 16.000 heridos, aunque organismos internacionales y reportes independientes advierten que las cifras podrían ser aún mayores, con miles de desaparecidos. Las labores de rescate y recuperación continúan en zonas como La Guaira, Caracas y Yaracuy, donde colapsaron cientos de edificios.
La organización, con amplia experiencia en casos de exhumaciones masivas (Caracazo, Retén de Catia y deslave de Vargas de 1999), expresó su preocupación ante posibles procesos que no respeten los derechos humanos.
Instó a las autoridades a hacer énfasis en la aplicación del Protocolo de Minnesota sobre investigación de muertes potencialmente ilícitas; el cumplimiento de la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas; así como también el uso del Protocolo de Identificación de Víctimas de Catástrofes (IVC) de INTERPOL como estándar global y la participación de los familiares, acompañamiento psicosocial y entrega digna de los restos plenamente identificados.
Convocan a familiares a realizarse prueba de ADN para identificar cuerpos en Los Silos y morgue de Bello Monte
“La identificación no es solo un proceso administrativo o forense, sino un proceso de derechos humanos. La dignidad, la verdad y la justicia deben ser transversales”, enfatizó la cofundadora de Cofavic, Liliana Ortega.
La organización recuerda que Venezuela ya ha sido condenada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos por el uso de fosas comunes y inhumaciones sin identificación.
Recomendaciones clave:
Evitar cremaciones o entierros masivos sin consentimiento familiar.
Crear un registro centralizado, transparente y accesible de víctimas.
Desarrollar un banco genético (ADN) con apoyo internacional.
Protección especial a niños, adolescentes, personas mayores y con discapacidad.
Cofaviv recordó al Estado que son incompatibles con los estándares internacionales:
Utilizar maquinaria pesada sin supervisión arqueológica, salvo cuando sea estrictamente necesario y bajo control técnico;
Mezclar restos de diferentes personas;
Omitir el registro fotográfico y topográfico;
Realizar entierros colectivos sin identificación individual cuando esta sea posible;
Destruir evidencia biológica;
Excluir a los familiares del proceso;
Impedir la observación por peritos independientes cuando corresponda.
La ONG reitera que los procesos de recuperación e identificación de restos humanos deben desarrollarse bajo los más altos estándares internacionales, con transparencia, supervisión independiente y pleno respeto por la dignidad humana.
“Solo mediante procedimientos técnicamente sólidos, confiables y respetuosos de los derechos de las víctimas será posible contribuir a la confianza de la sociedad en las instituciones y a la recuperación de las víctimas sobrevivientes y de la sociedad en su conjunto“.
El gobierno ha invitado a familiares a realizar pruebas de ADN voluntarias en morgues como las de La Guaira y Bello Monte, pero persisten críticas por la lentitud y falta de información oficial.
“Mientras continúan las réplicas y la emergencia humanitaria, la sociedad civil y organismos internacionales insisten en que la respuesta no puede limitarse a lo humanitario: debe tener un enfoque de derechos humanos que garantice verdad y reparación a las familias”, indicó la ONG.




