El ciudadano uruguayo-venezolano José Breijo fue trasladado al Hospital de Clínicas Caracas luego que la Defensoría acudiera a su residencia para constatar su deteriorado estado de salud
Después de que escalara la denuncia sobre la ocupación ilegal del apartamento en el que reside el señor José Breijo, ciudadano uruguayo-venezolano de 73 años, quien debía cumplir con un régimen de casa por cárcel tras estar poco más de dos años detenido en Tocuyito, estado Carabobo- la defensora del Pueblo, Eglée González-Lobato, acudió a la residencia del preso político para constatar su situación de salud.
Según informó la Defensoría del Pueblo en sus redes sociales, González-Lobato activó una “comisión especial multidisciplinaria” para atender la situación del señor Breijo y evaluar su estado de salud “luego de haber obtenido una medida cautelar sustitutiva de libertad”.
Por su parte, el periodista Carlos Julio Rojas, quien hizo la primera denuncia sobre la situación del señor Breijo, informó que tras la “presión ciudadana” y un “diálogo franco” con la defensora se logró que el tribunal segundo con competencia en terrorismo permitiera trasladarlo a un centro de salud, debido a que el señor presenta problemas respiratorios.
Rojas informó que en un principio se creía que sería trasladado al Hospital Pérez Carreño, sin embargo, le notificaron que el centro de salud al cual lo llevaron fue al Hospital de Clínicas Caracas “porque su situación es grave”.
“Eso significa que su condición de reclusión fue inhumana. Recuerden que lo que vivimos nosotros en las cárceles es el reflejo del señor José, un abuelo de 73 años que simplemente terminó preso por tomar una foto”, añadió Rojas en declaraciones difundidas en redes sociales.
Detención arbitraria y ocupación ilegal de su apartamento
El señor José Breijo fue detenido en diciembre de 2023, cuando por una iniciativa personal, tras el estallido del conflicto en el Medio Oriente, acudió a un establecimiento en Caracas con el único objetivo tomar una fotografía de una bandera con una inscripción cuyo contenido desconocía por la diferencia de idioma. Tras intentar compartir el contenido con miembros de la comunidad judía local para reportar el hallazgo, fue delatado y posteriormente capturado por funcionarios del Grupo de Operaciones Especiales (GOES).
Luego de haber recibido una medida sustitutiva de libertad para cumplir con arresto domiciliario, Breijo se encontró con que su propiedad había sido ocupada ilegalmente por uno de los funcionarios que lo detuvo. Después de que se denunciara esta situación, el apartamento fue desocupado. Sin embargo, periodistas, vecinos y defensores de DDHH documentaron que la propiedad, ubicada en el edificio Pascuarelli en Bello Monte, fue desvalijada por el funcionario que la mantenía tomada de forma ilegal.




