La urgencia actual, según el presidente de Fedeunep, es la aprobación de un incremento inmediato del ingreso mínimo para este mes de marzo, sin esperar a la fecha simbólica del 1 de mayo
Fuente Original: El Pitazo
Antonio Suárez, presidente de la Federación Nacional de Empleados Públicos (Fedeunep), detalló la situación actual de las negociaciones laborales y la propuesta de un ajuste del salario mínimo a 200 dólares como medida de arranque.
Suárez enfatizó que esta cifra surgió de un consenso entre diversas centrales sindicales, entre ellas la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV). El dirigente gremial aclaró que, si bien el deseo de los trabajadores es alcanzar un nivel de vida digno, la propuesta busca ser sensata y progresiva.
«Una cosa es lo que deseamos, lo que merecemos y lo que aspiramos, y otra cosa es lo que hay que ir haciendo de forma gradual para alcanzar ese salario digno», afirmó Suárez este lunes 2 de marzo en entrevista para Unión Radio.
Señalando que el país no experimentará una mejora económica total de la noche a la mañana. En este sentido, destacó la madurez de los trabajadores públicos, quienes son conscientes de que no habrá una mejora del 100% en el primer intento.
La urgencia actual, según el presidente de Fedunep, radica en la aprobación de un incremento inmediato del ingreso mínimo para este mes de marzo, sin esperar a la fecha simbólica del 1 de mayo. Suárez argumentó que las necesidades de los trabajadores activos y jubilados son «apremiantes» debido al elevado costo de los bienes y servicios.
Además, propuso que este ajuste en el sector público sirva para que el empresariado también adecúe los bonos que otorga a sus trabajadores bajo el mismo fin: combatir los efectos de la inflación.
Suárez rechazó cualquier tipo de «chantaje» en las mesas de negociación. Sostuvo que el aumento salarial no puede estar condicionado exclusivamente a una reforma previa del régimen de prestaciones sociales en la Ley Orgánica del Trabajo, propuesta del sector empresarial venezolano. Aunque afirmó que los trabajadores no se oponen a discutir una adecuación y modernización de la ley en áreas como el emprendimiento y la normalización de relaciones laborales, insistió en que estos debates deben darse en paralelo y no como una traba para el ajuste salarial inmediato.
Para formalizar estos acuerdos, Suárez hizo un llamado a activar lo antes posible el quinto foro de diálogo social, una mesa tripartita instalada con el apoyo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) donde participan el gobierno, los empleadores y los trabajadores. Según el representante, este escenario es ideal porque permite un debate técnico, lo que facilita alcanzar consensos reales sobre los métodos de fijación del salario mínimo basados en el Convenio 26 de la OIT.
Finalmente, Suárez se refirió a la centralización de las nóminas públicas a través del sistema Patria. Aclaró a los trabajadores que, aunque los pagos se abonen por dicha plataforma, la responsabilidad patronal sigue recayendo en cada ministerio, gobernación o alcaldía donde el empleado labora, ya que son estas instituciones las que gestionan las nóminas mensuales.
Finalmente, el dirigente instó a la unidad del sector sindical y a bajar los «ímpetus» electorales para enfocarse en resolver las necesidades salariales y la seguridad social de quienes hoy enfrentan una crisis que «nos sigue alcanzando».




