Fuente original: EFECTO COCUYO. –
Familiares siguen esperando que se cumplan las promesas de carácter oficial
La Zona 7, el centro de detenciones de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) ubicado en Boleíta, al este de Caracas, parece ser uno de los reclusorios más olvidados por las autoridades gubernamentales, según denunciaron familiares de los presos políticos la tarde de este lunes 23 de febrero.
Desde que se aprobó la Ley de Amnistía, las familias que pernoctan allí desde hace 46 días no han sido visitadas por la Cruz Roja, como se solicitó al ente, llamado también a verificar el estado de salud de los presos políticos.
“Acá no ha venido nadie, queremos que hoy llegue la Cruz Roja, porque desde que se aprobó la ley, en todos los centros de detención han liberado, menos en la Zona 7. No entiendo, es como que quisieran dejarnos de últimos”, dijo a Efecto Cocuyo Evelin Cano, madre del preso político Jack Tactak.
Cano informó que la mañana de este domingo 22 de febrero los presos políticos que se encuentran en la comisaría no quisieron desayunar, porque no había agua en el calabozo policial y por esa razón los mismos familiares tuvieron que reunir y pagar 70 dólares estadounidenses para que pudieran abastecer lo que necesitaba el centro de detención.
“Nosotros le buscamos el agua; ya la sede está limpia; supuestamente. Por esa razón no había venido la comisión de la Cruz Roja, pero ya que todo está listo, deberían venir hoy porque nosotros queremos que le den libertad a nuestros presos”, aseguró.
Cano señala que se siente deprimida y también molesta por las inimitables veces que se ha prometido la liberación de los presos políticos en la Zona 7 y no se ha cumplido. “¿Qué están esperando? Ya esto no es justo, estamos muy desesperados”, agregó.
Referente a las supuestas mesas de trabajo que se iban a entablar con familiares, según las autoridades del Ministerio Público, Cano señaló que desde que se acercó un fiscal con competencia en derechos humanos, la Fiscalía no se ha puesto en contacto con los familiares.
El pasado viernes 20 de febrero, los familiares de los presos políticos levantaron una huelga de hambre que duró 134 horas, tras el debilitamiento y el deterioro de salud de las 10 familiares que se sometieron a esta forma de protesta para ser escuchadas, sin embargo, a pesar de la protesta extrema, las súplicas de los familiares no fueron escuchadas.
Cano también informó que los presos políticos de la Dona 7 igualmente levantaron la huelga de hambre.




