Fuente original: CRÓNICA UNO. –
Luego de la incursión militar en territorio venezolano, estaciones de radio y televisoras se han visto obligadas a cambiar su programación habitual, por órdenes de la nueva administración transitoria.
Caracas. A nueve días de la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores por parte de fuerzas de Estados Unidos, el cerco de censura sobre las estaciones de radio y plantas televisivas persiste y se agudiza.
Desde el 3 de enero, cuando se confirmó la operación militar norteamericana en territorio venezolano, las emisoras de radio y canales de televisión se vieron obligados a cambiar su programación habitual. Las restricciones, que al inicio parecían medidas temporales por la confusión del momento, se convirtieron en una política de censura que abarca los espacios informativos y de opinión.
Este veto informativo impide que los moderadores de programas matutinos y anclas de los noticieros estelares mencionen los detalles de la extracción de la pareja presidencial o el rol de la administración transitoria.

En el medio radiofónico jefes de información y productores, quienes solicitaron mantenerse bajo anonimato por medidas de seguridad, relataron a Cronica Uno que recibieron órdenes de abstenerse de transmitir música festiva, bailable o cualquier contenido que denote «normalidad» o celebración.
En un monitoreo de prensa realizado en emisoras radiales de la ciudad y el interior del país se constató que más de una docena de estaciones tuvieron que apegarse a esta orden. En Maracaibo, estado Zulia, y Ciudad Guayana, estado Bolívar, se contabilizaron al menos 17 emisoras que sustituyeron su programación habitual por música instrumental.
Fuentes consultadas por Cronica Uno señalaron que estas restricciones, supuestamente en honor a los caídos durante la incursión, funcionan como una mordaza para limitar el flujo habitual de la programación y los espacios de opinión con el objetivo de mantener a la población desinformada y en estado de incertidumbre.

Lo que no se puede decir
Desde el pasado miércoles 7 de enero circuló por grupos privados de prensa un supuesto comunicado en el que se exhorta a los radiodifusores a adoptar medidas que incluyen la suspensión de publicidad festiva, el ajuste de la línea musical, la promoción de valores nacionales y la difusión de notas de duelo. Esto en memoria a los fallecidos que dejó el bombardeo orquestado por la administración de Donald Trump en el país.
Sin embargo, de acuerdo con testimonios recopilados, las restricciones van mucho más allá de la musicalización. Existe una prohibición explícita de no mencionar detalles específicos sobre la detención de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Un trabajador de una emisora radial en el oriente del país relató que aunque la gerencia evitó la emisión de un comunicado formal, el jefe de producción ordenó de forma verbal la exclusión de noticias políticas, referencias a la administración de Estados Unidos, la oposición venezolana y detalles sobre la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores.

En lugar de la cobertura coyuntural, la directiva exigió propuestas enfocadas en salud, tecnología y economía básica.
“Ahora estamos enfocados en evitar temas delicados, ponemos amplios bloques de música clásica o instrumental. Queremos protegernos ante posibles cierres administrativos, no sabemos qué podría pasar”, contó.
El miércoles 7 de enero se reportó el cierre de la emisora radial Impacto 105.3 en La Fría, estado Táchira. Esta es la segunda estación de radio que cesa sus operaciones por orden de Conatel en menos de seis meses. En noviembre de 2025 La Radio 93.7 FM que salía al aire en el municipio Carlos Soublette, estado La Guaira, también cerró.
El avance de la asfixia mediática
Estas medidas se suman al largo historial de asfixia mediatica. Según el último informe de Espacio Público, el ecosistema informativo venezolano perdió más de 400 medios de comunicación en las últimas dos décadas, de los cuales al menos 285 corresponden a emisoras de radio.
Solo durante el período electoral de 2024. y el inicio de 2025, la organización documentó un repunte crítico en las violaciones a la libertad de expresión, con el cierre administrativo de estaciones en estados como Bolívar, Táchira y Zulia.

En Caracas, otros circuitos radiales prevén retomar su programación habitual este 12 de enero, aunque sus productores evalúan cómo adaptar los contenidos frente a los días de duelo decretados y el cerco informativo vigente.
Un monitoreo realizado por el equipo de Crónica Uno en los canales nacionales de señal abierta constató que la cobertura en noticieros y espacios informativos se centra en los pronunciamientos oficiales, reportes de sucesos y noticias relativas a la industria petrolera venezolana.
Censura en la agenda informativa
Esta agenda mediática excluye informaciones vinculadas a la oposición, la presencia de civiles armados en las calles, la detención de periodistas y las condiciones de los presos políticos en los centros de detención, lo que evidencia un sesgo editorial alineado con las restricciones del estado de excepción.
#InformeSNTP: Detenciones, deportaciones y censura a una semana de la captura de Nicolás Maduro:
➡️14 periodistas detenidos
➡️13 periodistas extranjeros deportados
➡️Cientos impedidos de ingresar al país
➡️22 cominicadores siguen presos
Lee más aquí: https://t.co/ghpbiCqq0Y pic.twitter.com/CKcR3agEJD— SNTP (@sntpvenezuela) January 10, 2026
El Colegio Nacional de Periodistas (CNP) y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) denunciaron la detención de al menos 14 reporteros que intentaban cubrir los sucesos en las inmediaciones del Palacio de Miraflores y otros puntos estratégicos, el 5 de enero.
Ante estos hechos, en los espacios televisivos reina la incertidumbre. Fuentes internas de plantas televisivas en la ciudad confirmaron que el personal se reincorporó a sus labores desde el 2 de enero, tras el fin del período vacacional.

No obstante, aunque la directiva no emitió un lineamiento escrito, sí advirtió sobre las implicaciones del artículo 5 del Estado de conmoción exterior para limitar la cobertura periodística. A pesar de que Crónica Uno no halló la publicación oficial del decreto circuló una Gaceta Oficial de manera extraoficial.
Bajo esta coacción, los medios omiten declaraciones de figuras como Marco Rubio sobre el control estadounidense en el país, pero transmiten en pantalla los reportes económicos petroleros y el seguimiento a las audiencias judiciales de Maduro.
Los medios de comunicación sacrifican su línea editorial frente a la amenaza de cierres administrativos. La falta de información no solo vulnera el ejercicio profesional, sino que pone en riesgo a la población, que se ve obligada a recurrir a redes sociales plagadas de noticias falsas para acceder a la información.




