¿Qué les espera a los afganos que huyen de los talibanes?

Fuente: Human Rights Watch

Este documento se actualizó el 9 de septiembre para reflejar que el Servicio Aéreo Humanitario de las Naciones Unidas ha reanudado sus operaciones a nivel internacional y algunos vuelos nacionales están operando, y los medios de comunicación informaron de que el 9 de septiembre un vuelo de Qatar Airways partió del aeropuerto internacional de Kabul con unos 200 pasajeros.


(15-09-2021-). La toma de Afganistán por los talibanes en agosto de 2021 hizo que decenas de miles de afganos tuvieran que salir huyendo, a menudo tomando medidas desesperadas. Muchos otros que quieren salir del país siguen buscando un pasaje seguro. Innumerables afganos siguen corriendo el riesgo de ser objeto de persecución por su trabajo anterior o su asociación con las fuerzas de la coalición, el antiguo gobierno de Afganistán, los programas internacionales de desarrollo, los medios de comunicación, la sociedad civil y otras organizaciones que promueven los derechos humanos. Las mujeres, las niñas y sus familias, especialmente las que temen no poder seguir trabajando o estudiando, también se ven motivadas a huir del país.

La Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha previsto que medio millón de afganos podrían intentar marcharse para finales de 2021. Muchos afganos temen la persecución o las represalias bajo el régimen talibán y esperan buscar asilo u otras vías para emigrar al extranjero de forma segura. Algunos afganos que ya están fuera del país buscan protección temporal o un estatus legal permanente en el extranjero.

Este documento de preguntas y respuestas analiza las respuestas políticas de los gobiernos a la crisis de los refugiados de Afganistán desde la perspectiva de los derechos humanos.

  1. ¿Quiénes fueron evacuados de Afganistán en agosto? ¿Quiénes siguen allí?
  2. ¿Tienen los afganos derecho a salir del país?
  3. ¿Todos los afganos que abandonan el país tienen derecho al estatuto de refugiado?
  4. ¿Qué gobiernos se han comprometido a reasentar a los afganos como refugiados?
  5. ¿Qué otras opciones han puesto los gobiernos a disposición de los afganos que buscan visados?
  6. Por qué los gobiernos han trasladado a algunos afganos a terceros países?
  7. ¿Qué deberían hacer los gobiernos con respecto a los afganos en su país?
  8. ¿Qué pueden hacer los gobiernos –y las comunidades— para acoger e integrar a los recién llegados?

1. ¿Quiénes fueron evacuados de Afganistán en agosto? ¿Quiénes siguen allí?

En los días que siguieron a la toma del poder por los talibanes en agosto, un puente aéreo multinacional dirigido por Estados Unidos ayudó a muchos afganos y personas con pasaportes internacionales a huir en cientos de vuelos de evacuación coordinados apresuradamente desde el aeropuerto internacional Hamid Karzai de Kabul. Funcionarios del Pentágono estadounidense calculan que el puente aéreo coordinado por EE.UU. evacuó a casi 125.000 personas. Entre las personas evacuadas se encontraba mucho personal internacional de embajadas y organizaciones no gubernamentales, así como otras personas que se encontraban en el país con pasaportes extranjeros. Pero muchos miles de afganos que intentaron huir, muchos de los cuales temen por su vida bajo el régimen talibán, no fueron evacuados. También se cree que varios cientos de personas con pasaportes extranjeros permanecen en el país.

Entre los afganos que fueron evacuados con sus familias se encontraban aquellos a los que se les había concedido un visado vinculado a su servicio junto a las fuerzas militares de la coalición o que habían trabajado con programas financiados por el extranjero. Un número menor de afganos que solicitaban visados o asilo por temor a ser perseguidos debido a su identidad también pudieron subir a los aviones como refugiados, al igual que aquellos con familiares que vivían como ciudadanos en el extranjero bajo el programa de reagrupación familiar.

Muchos afganos que podrían haber sido elegibles bajo estos criterios no pudieron conseguir un visado o un vuelo o acceder al aeropuerto a tiempo. La mayoría de los esfuerzos de evacuación de civiles terminaron después de que un atentado con bomba en las afueras del aeropuerto el 27 de agosto acabara con la vida de decenas de personas.

2. ¿Tienen los afganos derecho a salir del país?

Según la legislación internacional sobre derechos humanos, toda persona tiene derecho a salir de su propio país, y toda persona que se encuentre legalmente en un país tiene derecho a la libertad de circulación dentro de él. Las restricciones a estos derechos solo pueden imponerse cuando están previstas en la ley, tienen un propósito legítimo y son una respuesta proporcionada a un objetivo legítimo del gobierno.

Se ha citado a las autoridades talibanes diciendo que no quieren que los afganos abandonen el país. Han dado garantías de que los ciudadanos afganos con autorización de viaje al extranjero podrán salir, pero el establecimiento de este requisito viola el derecho a la libertad de circulación.

El 30 de agosto, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas adoptó una resolución que expresaba la expectativa de que “los talibanes se adhieran a sus compromisos”, y hacía referencia a las promesas de los talibanes de que:

Los afganos podrán viajar al extranjero, podrán salir de Afganistán cuando lo deseen y podrán salir de Afganistán por cualquier paso fronterizo, tanto aéreo como terrestre, incluido el aeropuerto de Kabul, que ha sido reabierto y asegurado, sin que nadie les impida viajar, incluso en lo que respecta a la salida segura y ordenada de Afganistán de los afganos y de todos los ciudadanos extranjeros.

Queda por ver si los talibanes cumplirán estos compromisos. El aeropuerto internacional de Kabul actualmente está fuera de servicio. Qatar y Turquía están en conversaciones con los talibanes sobre la gestión del aeropuerto de Kabul, que carece de servicios propios de control del tráfico aéreo. El Servicio Aéreo Humanitario de las Naciones Unidas ha reanudado sus operaciones a nivel internacional y algunos vuelos nacionales están operando, y los medios de comunicación informaron de que el 9 de septiembre un vuelo de Qatar Airways partió del aeropuerto internacional de Kabul con unos 200 pasajeros.

Por lo demás, la salida del país se limita actualmente a los intentos por cruzar las fronteras terrestres. Las fronteras del este y sur de Afganistán con Pakistán se reabrieron el 21 de agosto. Pero las autoridades pakistaníes se han mostrado reticentes a permitir la entrada de nuevos refugiados afganos, dejando a grandes multitudes esperando en las puertas. En su lugar, el gobierno pakistaní sugirió que ACNUR instalara campamentos en el lado afgano de la frontera.

En la frontera oeste de Irán con Afganistán, los medios de comunicación sugieren que las autoridades han instalado campamentos temporales para recibir a los afganos. Según los medios, al menos 1.000 afganos han entrado por el paso fronterizo terrestre de Dogharoun, pero los funcionarios iraníes han dicho que las personas que entren en el país serán repatriadas cuando mejoren las condiciones.

Turkmenistán, Uzbekistán y Tayikistán se encuentran al norte de Afganistán. Según los medios de comunicación, los pilotos militares afganos que buscaban asilo volaron helicópteros y aviones hacia Uzbekistán y Tayikistán. Las antiguas fuerzas del gobierno afgano cruzaron un puente hacia territorio uzbeko que había sido utilizado por las fuerzas soviéticas en retirada tres décadas antes. Las autoridades uzbekas dijeron que solo ofrecían un punto de tránsito temporal para los afganos, pero que no aceptaban refugiados, y desde entonces han cerrado su frontera terrestre con Afganistán. Del mismo modo, Tayikistán estableció un campamento de tiendas de campaña para afganos, pero solo de forma temporal.

3. ¿Todos los afganos que abandonan el país tienen derecho al estatuto de refugiado?

Nadie debería ser devuelto por la fuerza a Afganistán en este momento, y todos los afganos necesitan al menos una protección legal temporal, si no permanente.

Según la Convención de Refugiados de 1951, un refugiado es una persona que no puede o no quiere regresar a su país de origen debido a temores fundados de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un determinado grupo social u opinión política. La persecución basada en el género, incluida la discriminación por razón de género y la persecución basada en la identidad de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales (LGBT), también puede constituir la base del estatuto de refugiado. La amenaza de ser torturado o de recibir un trato inhumano o degradante constituye un motivo de no devolución (no retorno) en virtud del derecho internacional de los derechos humanos.

A menudo, en situaciones de crisis, grandes grupos de personas son reconocidos como refugiados en base a la determinación denominada prima facie, que implica que su condición de refugiado se reconoce simplemente según las circunstancias de su nacionalidad u otras características compartidas. Los países también pueden proporcionar a las personas protección temporal sin determinar la condición de refugiado.

A todos los solicitantes de asilo afganos se les debe conceder el estatuto de refugiado sobre una base prima facie o se les debe dar acceso a procesos justos y eficaces para determinar su condición y sus necesidades de protección. Como mínimo, se les debe proporcionar protección temporal mientras se determina su estatus.

Los afganos se han enfrentado a 40 años de guerra en su país, y muchos se han visto obligados a huir, a veces repetidamente, durante esas décadas. Al menos 2,6 millones de afganos vivían ya en el extranjero como refugiados registrados, con el mayor número en los vecinos Pakistán, Irán y Turquía. A finales de 2020 más de 3 millones de personas se habían desplazado internamente en Afganistán, y la agencia de la ONU para los refugiados calcula que más de 550.000 afganos más se habían desplazado dentro del país desde principios de año hasta el 10 de agosto, incluidos unos 240.000 desplazados desde que comenzó la retirada de las fuerzas militares de la coalición en mayo.

A lo largo de los años, la mayoría de los afganos que han huido de su país han sido acogidos por los vecinos Irán y Pakistán. Otros se han dirigido a Turquía, Alemania e India. En algunos momentos del pasado, los afganos en Irán y Pakistán fueron reconocidos como refugiados prima facie. Pero, debido a una política incoherente de reconocimiento de su estatus, la mayoría de los afganos desplazados en ambos países no son reconocidos como refugiados.

En julio, Irán acogía a 800.000 refugiados registrados y hasta 3 millones de otros afganos desplazados. Los refugiados y solicitantes de asilo de Afganistán también se han enfrentado a abusos en Irán, como la prohibición de vivir en “zonas prohibidas”, áreas en la mayoría de las provincias cuyo acceso está prohibido a todos los no ciudadanos; la denegación del acceso a la educación; y la detención y deportación sin el debido proceso. Entre 2019 y principios de 2021, Irán devolvió a casi 1,5 millones de afganos a Afganistán, muchos de ellos involuntariamente.

Pakistán tiene 1,4 millones de refugiados afganos registrados y hasta 2 millones de otros afganos desplazados. Durante años, los afganos que viven en Pakistán se han enfrentado a abusos policiales y a devoluciones forzadas.

Aunque las jurisdicciones varían en la interpretación de sus obligaciones, Human Rights Watch considera que el principio de no devolución se extiende a otros riesgos graves para la vida y la integridad física derivados de la violencia y de situaciones excepcionales. Los países que reciban a afganos deberían adoptar procedimientos para evitar la separación de los niños de sus familias, y para facilitar la localización y la reunificación familiar.

4. ¿Qué gobiernos se han comprometido a reasentar a los afganos como refugiados?

Varios gobiernos han acordado reasentar a los refugiados de Afganistán:  

  • Canadá se ha comprometido a reasentar hasta 20.000 afganos vulnerables, entre ellos mujeres líderes, personas LGBTI, periodistas y personas que ayudaron a periodistas canadienses, así como defensores de los derechos humanos que ya están fuera del país y que no tienen una solución duradera en un tercer país.
  • El Reino Unido anunció que aceptaría a 5.000 afganos vulnerables en el primer año, con un máximo de 20.000 en “el largo plazo”, y que tiene la intención de dar prioridad al reasentamiento de “mujeres, niñas, niños y aquellos que probablemente se enfrenten a abusos de derechos humanos por parte de los talibanes”.
  • El gobierno australiano ha asignado 3.000 plazas dentro de la actual admisión anual de 13.750 refugiados.
  • México se ha comprometido a reasentar a más de 100 periodistas y a los miembros de un equipo femenino de robótica.
  • Costa Rica anunció que acogería a mujeres y niñas de Afganistán, y que un grupo de mujeres afiliadas al Fondo de Población de las Naciones Unidas ya había aterrizado en el país.
  • EE.UU. aún no ha anunciado una promesa específica de reasentamiento para los refugiados afganos, pero a algunos afganos que trabajaban con medios de comunicación u organizaciones sin ánimo de lucro con sede en EE.UU., o con programas financiados y apoyados por el gobierno de EE.UU., les ha ofrecido una tramitación de prioridad 2 (P-2) para sus solicitudes de asilo. El límite anual fijado por el gobierno estadounidense para los refugiados de todo el mundo en el año fiscal 2021, que finaliza el 30 de septiembre, es de 62.500. A 31 de julio, solo 494 afganos habían sido admitidos en el programa de este año.

Hasta ahora, si bien se ha concedido el acceso a los países de la Unión Europea a un pequeño número de refugiados afganos –por ejemplo, Irlanda anunció que había asignado a 150 afganos una plaza en su programa de protección de refugiados—, la UE no se ha comprometido a reasentar a los refugiados afganos. En cambio, el Consejo Europeo declaró el 31 de agosto que quieren cooperar con los países vecinos de Afganistán que ya acogen a un gran número de refugiados “para prevenir la migración ilegal desde la región, reforzar la capacidad de gestión de las fronteras y evitar el tráfico de migrantes y la trata de personas”. El Consejo dijo además que “las cláusulas nacionales de terceros países en los acuerdos de readmisión entre la UE y determinados países de tránsito deben utilizarse cuando se cumplan los requisitos legales”, lo que parece sugerir que los países miembros de la UE deben devolver a los solicitantes de asilo afganos a los terceros países por los que transitaron.

ACNUR ha dicho que “los programas bilaterales de evacuación no deben, sin embargo, restar importancia o sustituir una respuesta humanitaria internacional urgente y más amplia”. La agencia de la ONU para los refugiados debe tomar la iniciativa de coordinar y fomentar las promesas de aceptación de más refugiados. La mayoría de los solicitantes de asilo afganos permanecerán en los países vecinos y en Turquía, pero los gobiernos occidentales más prósperos que no acojan a afganos como refugiados corren el riesgo de erosionar la voluntad de los países de primera línea de hacerlo. Los países donantes deberían comprometerse a financiar servicios y apoyo a los afganos en los países vecinos de Afganistán y en Turquía, para ayudar a compartir la responsabilidad.

Según el Financial Times, la Comisión Europea tiene previsto asignar 600 millones de euros a los países vecinos de Afganistán, entre ellos Irán, Pakistán, Tayikistán y Uzbekistán, para ayudar a cubrir los gastos generados por la afluencia de afganos, y 300 millones de euros en asistencia humanitaria en el país, en gran parte destinada a mujeres y niñas y otros grupos vulnerables. Sin embargo, esta ayuda tan necesaria no debe servir de justificación para negarse a aceptar a los refugiados afganos dentro de las propias fronteras de Europa.

5. ¿Qué otras opciones han puesto los gobiernos a disposición de los afganos que buscan visados?

Los afganos disponen de vías regulares para obtener un visado, pero, en la práctica, les ha resultado increíblemente difícil conseguir documentos que les autoricen a viajar. Los puestos de control de los talibanes, el cierre de los consulados y la destrucción de documentos por razones de seguridad de la información han obstaculizado a los afganos el uso de las vías tradicionales de visado. Sin embargo, quienes desean emigrar pueden seguir utilizando estas vías para asegurarse el derecho legal de entrar en otros países, como los visados de estudiante, los visados de artista, los visados de profesor visitante y los programas de reagrupación familiar.

Algunos gobiernos han anunciado vías de visado nuevas o de emergencia específicamente para los afganos. Por ejemplo, Pakistán ha ofrecido visados a periodistas y trabajadores de los medios de comunicación que quieran salir de Afganistán. India anunció una solicitud de visado de emergencia en línea disponible para todos los afganos, que invalidaba los visados emitidos anteriormente. El programa especial de Canadá se centra en sacar del país a quienes trabajaban como intérpretes o personal nacional en la embajada. El Reino Unido ha ofrecido ayuda para la reubicación del personal actual y anterior empleado en el país, incluidos los que perdieron sus puestos de trabajo debido a la reducción de las operaciones.

Corea del Sur evacuó y reubicó a cientos de afganos que habían trabajado con ellos en Afganistán, designándolos como personas de “mérito especial”. El gobierno alemán ha abierto un programa para proporcionar al personal local actual o antiguo de los ministerios alemanes, las agencias de desarrollo y los militares que fueron contratados desde 2013, la residencia en Alemania junto con sus familias nucleares. Otras listas humanitarias apoyarán a personas de grupos vulnerables, como periodistas, defensores de los derechos humanos y miembros de la oposición política, para que consigan la residencia en Alemania. Berlín calcula que decenas de miles de personas que siguen en Afganistán pueden optar a la residencia alemana. El gobierno alemán informa de que desconoce el número exacto. Al mismo tiempo, el Consejo Europeo dijo que se centraría en prevenir “la repetición de los movimientos migratorios ilegales incontrolados a gran escala que se produjeron en el pasado”.

El Reino Unido ha reconocido que existe una vía para solicitar la admisión por motivos compasivos al margen de las normas ordinarias de inmigración. El Reino Unido debería ampliar formalmente su política de reubicación y asistencia a los afganos para incluir un grupo de elegibilidad de categoría 5 que incluya a todas las personas con mayor riesgo de persecución por parte de los talibanes. La ampliación de este tipo de programas crearía una mayor seguridad y proporcionaría un grado de transparencia en cuanto al régimen y los criterios aplicables.

El Visado Especial para Inmigrantes (SIV) de EE.UU. se estableció para aquellos que habían trabajado previamente junto al ejército o el gobierno de EE.UU. De acuerdo con la legislación estadounidense, el permiso humanitario es una alternativa que permite a algunos inmigrantes entrar temporalmente en el país y luego solicitar asilo o completar otras solicitudes de visado. El 23 de agosto, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos anunció que “concedería el permiso a determinados ciudadanos afganos para entrar en Estados Unidos, en función de cada caso, durante un periodo de dos años y tras la correspondiente investigación, siempre que su traslado a Estados Unidos se lleve a cabo en el marco de la Operación Refugio de los Aliados (el puente aéreo de 125.000 personas realizado en agosto de 2021 por Estados Unidos y sus aliados de la coalición)”. El gobierno estadounidense debería ajustar sus políticas para que los afganos a los que se les permita entrar en EE.UU. por motivos humanitarios reciban automáticamente una autorización de trabajo, lo que les permitiría integrarse y asegurarse un medio de vida.

Los países que consideren la admisión de afganos no deberían limitarlos al personal de seguridad o a los intérpretes que hayan trabajado con las fuerzas de EE.UU. y de la coalición, sino que deberían incluir también a cualquier persona que haya huido porque sus actividades, creencias o identidad les hagan correr el riesgo de ser perseguidos bajo el régimen talibán o de enfrentarse a torturas, tratos inhumanos o degradantes, u otros riesgos graves para su vida e integridad física. La UE, EE.UU. y otros gobiernos deben demostrar su compromiso de acoger a los afganos y reasentarlos permanentemente, mediante la ampliación de los visados, la exención de visados y el desarrollo de planes concretos para ayudar a los afganos a llegar a esos países de forma segura.

6. ¿Por qué los gobiernos han trasladado a algunos afganos a terceros países?

El puente aéreo liderado por Estados Unidos que salió del aeropuerto de Kabul trasladó a los evacuados de Afganistán a “estaciones de procesamiento” en otros lugares, como AlbaniaKosovoMacedonia del NorteColombiaEcuadorCamboya y Uganda. En algunos casos, los evacuados fueron llevados a bases militares estadounidenses o conjuntas en QatarAlemaniaEspaña, Kuwait e Italia para su procesamiento acelerado. España ha servido de centro de procesamiento para los afganos recién llegados evacuados por la Unión Europea. El gobierno de EE.UU. utiliza estos lugares para retener a los afganos mientras completa su papeleo para el reasentamiento o las solicitudes de visado, incluidas las comprobaciones de antecedentes y los controles de seguridad. No está claro cuánto tiempo pueden permanecer los afganos en estos terceros países antes de ser trasladados a los países dispuestos a reasentarlos permanentemente.

Human Rights Watch ha criticado anteriormente el envío de solicitantes de asilo a lugares de tramitación extraterritoriales, como el uso de Nauru por parte de Australia, porque estas políticas han impedido que los solicitantes de asilo puedan entrar en el país, y han dejado a los refugiados varados en países de tránsito, a menudo sujetos a detenciones arbitrarias y otras violaciones de sus derechos humanos. Sin embargo, el uso actual de terceros países agilizó el transporte aéreo de afganos al tiempo que seguía prometiendo el reasentamiento en otros países, incluido Estados Unidos.

Retener temporalmente a los afganos evacuados en bases militares estadounidenses u otras instalaciones gubernamentales puede ser apropiado si se limita en el tiempo y se respetan los derechos. Los afganos retenidos en estos centros de procesamiento deberían conservar la libertad de movimiento, en consonancia con las restricciones apropiadas por el Covid-19, el acceso a la asistencia sanitaria y a una alimentación, agua y refugio adecuados. Las denuncias sobre el hacinamiento y las malas condiciones sanitarias en la base aérea de Doha (Qatar) han suscitado gran preocupación.

7. ¿Qué deberían hacer los gobiernos con respecto a los afganos en su país?

Todos los gobiernos deberían ampliar el estatus de residencia de los ciudadanos afganos que ya se encuentran en su país, permitiéndoles permanecer sin correr el riesgo de ser deportados o detenidos. De acuerdo con la advertencia contra los retornos forzados del ACNUR del 16 de agosto, ningún país debería deportar a personas a Afganistán en este momento. El gobierno de EE.UU. debe designar a Afganistán como un país que activa el acceso al Estatus de Protección Temporal, permitiendo a los afganos que ya están en EE.UU. trabajar legalmente y eximiéndolos de la aplicación de la ley de inmigración y de la detención, incluso si sobrepasan los plazos de sus visados existentes. La UE debería considerar la activación de la Directiva de Protección Temporal para los afganos, permitiéndoles permanecer hasta tres años con derecho a trabajar y estudiar. Canadá ha anunciado que dará prioridad a las solicitudes de prórroga del estatuto de residencia temporal para los afganos que ya se encuentran en Canadá como visitantes, estudiantes o trabajadores temporales.

El derecho internacional de los refugiados consagra el principio de no retorno, que prohíbe devolver a las personas a situaciones en las que es probable que sean objeto de persecución, tortura u otros daños graves. Los afganos que se presenten en la frontera de cualquier país o en otro puerto de entrada solicitando asilo no deben ser devueltos sin que su solicitud sea evaluada en un procedimiento completo y justo.

Cualquier persona que exprese su deseo de asilo o que tema por su seguridad si es devuelta a Afganistán, independientemente de que se haya presentado una solicitud formal en su nombre o de la forma en que se exprese este temor, debe tener la oportunidad de solicitar asilo. Los solicitantes de asilo, como mínimo, deben recibir un estatus de protección temporal que garantice que no serán deportados y que tendrán autorización para trabajar.

Todos los países deberían adoptar una moratoria de las deportaciones, y los afganos cuyas solicitudes de asilo hayan sido rechazadas en el pasado deberían tener la oportunidad de que sus casos se vuelvan a evaluar en base a un cambio de circunstancias. La mayoría de los países de la UE han anunciado oficialmente una moratoria de las devoluciones a Afganistán. Japón también ha dicho que no deportará a afganos, al menos de momento. En cambio, se ha informado de que Uzbekistán ha devuelto a afganos al país tras recibir garantías de los talibanes.

Los gobiernos no deberían ignorar la difícil situación de los afganos atascados en el limbo entre las fronteras de dos países. Decenas de afganos están varados entre Polonia y Belarús, y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha emitido una orden provisional para que el grupo reciba asistencia humanitaria. Turquía, por ley, no reconoce a ningún no europeo como refugiado, pero reconoce a unos 120.000 afganos como “refugiados condicionales” con derechos limitados de circulación y residencia y escasas oportunidades de trabajo. Se calcula que unos 250.000 afganos indocumentados se encuentran en Turquía, con riesgo de ser deportados. Los gobiernos europeos y de otros países deben garantizar el acceso a los procedimientos de asilo para los solicitantes de asilo afganos en sus fronteras exteriores y no atraparlos en un limbo entre países.

  1. ¿Qué pueden hacer los gobiernos –y las comunidades— para acoger e integrar a los recién llegados?

Los gobiernos que han aceptado a solicitantes de asilo afganos deberían asignar fondos suficientes para apoyar a los grupos comunitarios locales que los acojan. La programación para los refugiados debe tener en cuenta las necesidades psicosociales –de salud mental— de los recién llegados, incluido el trauma de la huida forzada y las dificultades específicas que pueden haber sufrido antes y después de abandonar Afganistán. Los países de acogida deberían empezar a proporcionar educación a los niños refugiados en los tres meses siguientes a su llegada, y eliminar cualquier impedimento para su matriculación, como los requisitos de documentación. Los países donantes deberían financiar adecuadamente la educación de emergencia. Los menores no acompañados deberían recibir apoyo para reunirse con sus familiares.

Alcaldes de ciudades y pueblos de Australia, Brasil, Camerún, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Nepal, Países Bajos, Palestina, Portugal, Escocia, Sierra Leona, Suiza, Uganda, Reino Unido y Estados Unidos emitieron una declaración conjunta en la que piden a los gobiernos nacionales que amplíen las vías legales para que los afganos puedan emigrar, apoyen las evacuaciones, despenalicen la circulación de los refugiados afganos, dejen de devolver por la fuerza a los afganos a su país de origen y financien las ciudades que acogen a los refugiados.

El gobierno estadounidense debería destinar fondos suficientes de la cuenta de Asistencia de Emergencia para Refugiados y Migrantes (ERMA, por sus siglas en inglés) para que las organizaciones comunitarias afganas y las asociaciones de asistencia mutua puedan apoyar la recepción e integración de los afganos recién llegados a EE.UU. En el pasado, los fondos de la ERMA han sido fundamentales para ayudar al gobierno estadounidense a aumentar su apoyo a refugiados y desplazados internos de Siria, Somalia y Sudán del Sur. La financiación de la ERMA es una asignación a la que se recurre para satisfacer “necesidades urgentes e inesperadas en materia de refugiados y migración” siempre que el presidente determine que es “importante para el interés nacional” hacerlo.

Los gobiernos deben pedir al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados que convoque una cumbre de emergencia lo antes posible para reunir a los países implicados con el fin de debatir un plan coordinado para reasentar a los afganos, en particular a las personas de alto riesgo y a sus familias, así como la financiación de las necesidades humanitarias en los países con grandes poblaciones de afganos que huyen, como Pakistán, Irán y Turquía. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dijo que la Comisión Europea estaba dispuesta a proporcionar financiación a los países de la UE que acepten y reasienten a refugiados afganos. En septiembre, la Comisaria de Interior de la UE organizará un “Foro de Reasentamiento de Alto Nivel” para identificar “soluciones sostenibles” para los afganos “más vulnerables”, en particular mujeres, niños, activistas de derechos humanos, periodistas y abogados.

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