Elefantes blancos chavistas: tres puentes que nunca unieron a Venezuela

El tercer puente sobre el río Orinoco sería el segundo más largo de Latinoamérica pero la obra quedó a la mitad. (Twitter)

Fuente: PanamPost

El régimen chavista tiene tres proyectos de infraestructural vial paralizados con los que el Estado perdió alrededor de 4000 millones de dólares. Uno de estos puentes prometía ser el segundo más largo de Latinoamérica


El tercer puente sobre el río Orinoco, el segundo puente sobre el lago de Maracaibo y el puente sobre el río Anaro son tres pasos viales que desde hace diez años debían estar cruzando los venezolanos, pero la malversación de recursos, la ineficiencia institucional y la falta de contraloría al régimen chavista los dejó suspendidos en el tiempo.

En conjunto suman más de 4000 millones de dólares perdidos por el Estado venezolano en obras que no fueron ejecutados en los plazos establecidos ni retomadas para su finalización, inmortalizándolos como evidencia del fiasco socialista que padece el país.

Tercer Puente sobre el río Orinoco

Sería el puente Mercosur. Sería porque hasta ahora no es la infraestructura de transporte de tipo carretero-ferroviario que se prometió como una obra monumental que uniría a las poblaciones de Caicara del Orinoco, municipio Cedeño y Cabruta con el municipio Las Mercedes en el estado Guárico.

En 2006 comenzaron los trabajos que el entonces presidente Hugo Chávez ofreció concluir para 2010.  La obra no fue entregada en 2010, y en 2014 el ministro de Transporte Terrestre, Haiman El Troudi, informó que el tercer puente sobre el Orinoco sería culminado en el año 2016. Cinco años después permanece paralizado y con menos de la mitad de los trabajos ejecutados.

Su costo asciende a 2800 millones de dólares. Odebrecht estaba a cargo del proyecto de 11,12 kilómetros de largo, de tipo atirantado y torres en forma de diamante, además de la construcción de 29,44 kilómetros de carreteras que permitirían la integración de los estados Bolívar y Amazonas con el estado Guárico. Sería el puente más largo de Venezuela y el segundo más largo de Latinoamérica, después el puente Rio-Niterói, en Río de Janeiro, Brasil.

La organización no gubernamental, Transparencia Venezuela, señaló en un informe de 2015 que «el financiamiento de esta obra no ha estado contemplado dentro del presupuesto nacional al menos desde 2011 y no ha recibido créditos adicionales en los últimos años».

Eso justifica que una sala de tubos y cabillas ubicada en la vía la Laguna de Coroba está totalmente desmantelada, así como los comedores, portones y demás áreas de la zona norte del tercer puente sobre el Orinoco.

De hecho, en la calurosa y húmeda ciudad de Caicara del Orinoco, en pleno corazón de Venezuela, una veintena de pilotes clavados sobre el río acumulan moho, polvo y óxido.

Allí, en el lugar donde la brasileña Odebrecht debió inaugurar el puente más largo del país sólo hay amasijos de hierro.

Segundo puente sobre el lago de Maracaibo

Doce años han transcurrido desde que el fallecido Hugo Chávez colocó la piedra fundacional del puente Cacique Nigale para unir las costas occidental y oriental del lago de Maracaibo, pero los trabajos sólo han avanzado 17 % y están paralizados desde 2015, pese al pago de 470 millones de dólares a la empresa brasilera Odebrecht.

Se bautizó como puente “Nigale” y sería una de las construcciones más modernas y emblemáticas en la región, un puente que incluso se conectaría con túneles debajo del agua para llegar a la Costa Oriental del Lago y que reposaría sobre islas artificiales en medio de la cuenca del lago de Maracaibo. Su longitud sería de 10,8 kilómetros, prometiendo ser el segundo más largo del país, después del también inconcluso puente Mercosur.

Se recuerda como otra promesa electoral del régimen en época de campaña para las elecciones regionales de 2004 y las legislativas 2005 que no llegó a cumplirse, síntoma indiscutible de la negligencia en temas de trascendencia como la infraestructura vial.

Puente sobre el río Anaro

Ilusionó al país con la eliminación del cruce en chalana de este río ubicado en la parroquia Ignacio Briceño del municipio Pedraza en Barinas. Quedó en espejismo. Debía inaugurarse en el año 2014 y solo quedaron tres grandes pilotes abandonados porque no hay personal ni maquinarias trabajando.

Los “inspectores socialistas” visitaron el lugar en 2018 pero hasta la fecha los trabajos siguen suspendidos, mientras el actual gobernador chavista, Alcides Molina, aseguraba en 2019 que la obra se estaba «construyendo”. Aunque este puente tendría apenas 120 metros de longitud tampoco se terminó. Hoy se suma a la lista de monumentos a la desidia.

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