Carta desesperada: tres migrantes venezolanos que llevan 10 meses en la cárcel solicitan al primer ministro de Curazao su liberación

Cayeron presos entre septiembre y octubre de 2020, mientras trataban de ingresar por lancha de manera ilegal a la isla del Caribe Neerlandés. Denuncian que sus vidas corren peligro por las malas condiciones del centro de reclusión, donde dicen compartir espacios con criminales y personas con COVID-19

Crónicas del Caribe

(24-07-2021) Tres venezolanos detenidos en Curazao lanzan un llamado desesperado al primer ministro de la isla, Gilmar “Pik” Pisas, para que les permita salir de la prisión donde llevan encerrados diez meses por intentar entrar de manera ilegal a este territorio del Caribe Neerlandés.

A través de una carta escrita a mano y dirigida a las autoridades curazoleñas, los tres hombres -que prefieren resguardar sus identidades- señalan que reúnen todas las condiciones para recuperar su libertad.

“Tenemos diez meses detenidos por pedir protección a su país. Le queremos notificar que ya cumplimos con todos los requisitos que el gobierno exige. Tenemos nuestras garantías e Inmigración las ha negado en varias ocasiones por razones insignificantes o no contundentes, de acuerdo a lo establecido en las leyes”, exponen en la misiva.

Los tres venezolanos trataron de ingresar a Curazao en lanchas que zarparon desde el estado Falcón, epicentro de los viajes clandestinos que parten de Venezuela hacia las islas del Caribe Neerlandés. El plan fracasó y cayeron presos entre septiembre y octubre de 2020. Estando en cautiverio han recibido el apoyo de la fundación Human Rights Defense Curaçao (HRDC), que brinda asistencia a los refugiados.

Junto con ellos, decenas de compatriotas fueron capturados por emigrar de forma irregular. La mayoría retornó al país y un pequeño grupo decidió resistir hasta alcanzar la protección de Willemstad.

En junio de 2021, cuatro venezolanos fueron excarcelados tras nueve meses de detención y de realizar una huelga de hambre por siete días. Ahora tienen que presentarse todas las semanas ante Inmigración y aún no reciben respuesta a su solicitud de refugio.

En peligro

En el mensaje que tiene como principal destinatario a Pisas, los tres venezolanos advierten que la cárcel donde se encuentran recluidos “no está en condiciones” y, además, denuncian que comparten espacios con “delincuentes (…) que pueden agredir nuestra integridad física” y con “personas infectadas con COVID-19, que no están cumpliendo con las medidas de prevención que establece la Organización Mundial de la Salud (OMS)”.

La fundación Human Rights Defense Curaçao (HRDC) publicó en mayo de 2021 un comunicado mediante el cual rechazó que los solicitantes de refugio sean confinados con criminales

“A diferencia de la detención penal, la detención de inmigrantes es de naturaleza administrativa y, por esa razón, puede no ser de naturaleza punitiva. Las degradantes condiciones actuales son contrarias al carácter administrativo de la detención de inmigrantes y refugiados. Las Reglas Penitenciarias Europeas destacan que ‘una prisión no es por definición un lugar adecuado para detener a alguien que no es sospechoso ni condenado por un delito”, argumentó la organización.

Hacemos este llamado a la máxima autoridad para que seamos escuchados”, finalizan los tres venezolanos su carta, a la espera de que este clamor llegue a los oídos del nuevo gobierno de Curazao.

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