“A 21 días de vacunarme con la Sputnik V en el Alba Caracas, no sé si tengo mi segunda dosis garantizada”

Fuente: Crónica Uno

El plan de vacunación en Venezuela se vuelve lento a medida que pasan las semanas


Caracas. La jornada de vacunación en el hotel Alba Caracas, ubicado en la avenida México del municipio Libertador, cumplió 21 días de haber comenzado. En la tarjeta de vacunación de Constanza aparece que su primera dosis Sputnik V contra la COVID-19 se la pusieron el 29 de mayo y le correspondía la segunda este 19 de junio. Aunque en la primera oportunidad llegó a eso de las 2:00 p. m., por recomendación de un familiar, sabía que este sábado iba a ser diferente por la gran cantidad de personas que acuden a este punto. 

Constanza se preparó para la cola. Salió con su madre y una amiga, que también son de la tercera edad y tenían pautada la segunda dosis. Cuando llegaron a la avenida México vieron que ya había adultos mayores haciendo la fila. Algunos se iban porque no veían ningún cuerpo de seguridad y les daba miedo quedarse a “la buena de Dios” a eso de las 4:00 a. m., cuando todavía estaba oscuro. 

Al amanecer, los rumores comenzaron a rodar. La madre de Constanza relató que cada persona que salía decía una cosa distinta. Trabajadores de la Alcaldía de Caracas los instaban a ir en los próximos días, los guardias les decían que no habían llegado las vacunas, personas sin identificación les comentaban que no había llegado el personal encargado de poner las dosis. 

Entre tanto, se formaron dos colas para ingresar por la puerta principal del Alba Caracas: una para personas que buscaban la segunda dosis de Sputnik V y otra para para segunda dosis de Sinopharm. La fila más larga era para la rusa, que llegaba hasta la segunda puerta del hotel y concentraba la mayor cantidad de adultos de la tercera edad debido a que se la ponen a mayores de 60 años de edad. Incluso, a varios tuvieron que buscarle unas sillas del hotel porque eran muy débiles para esperar de pie.

A las 9:00 a. m. el panorama no era muy alentador. Los guardias le recomendaban a los adultos mayores que esperaran a más tardar las 4:00 p. m., porque si a esa hora no llegaban las vacunas, entonces se posponía la jornada. Constanza comenzó a ver que algunas personas de la cola se iban desanimadas o decían que por sus enfermedades no podían estar bajo esas condiciones: sentados en las aceras, llevando sol o con hambre. 

«A las 9:00 a. m. el panorama no era muy alentador. Los guardias le recomendaban a los adultos mayores que esperaran a más tardar las 4:00 p. m., porque si a esa hora no llegaban las vacunas, entonces se posponía la jornada. Constanza comenzó a ver que algunas personas de la cola se iban desanimadas o decían que por sus enfermedades no podían estar bajo esas condiciones: sentados en las aceras, llevando sol o con hambre.

En la cola, los adultos mayores se cuestionaban si estaban perdiendo su tiempo debido a que el Ministerio de Salud envió el pasado 4 de junio una comunicación a directores y autoridades de salud estadales y coordinadores de epidemiología en el que anunciaba la extensión del plazo desde 21 a 90 días para la segunda dosis de la Sputnik V. Esto les generaba dudas sobre si tenían que cumplir o no con la fecha plasmada en sus comprobantes de inmunización. 

La mañana del sábado 29 de mayo, Érika Farías, alcaldesa del municipio Libertador de Caracas, informó que uno de los puntos de vacunación en la ciudad sería el hotel Alba Caracas. Ese mismo día, la directora del Despacho de la Autoridad Única de Salud de Caracas, Joy Mata, informó a Crónica.Uno que solo entre sábado y domingo aspiraban a vacunar en ese punto a 1200 personas, que sería el número estimado de quienes debían buscar su segunda dosis este fin de semana del 19 y 20 de junio. 

Mientras que un grupo esperaba por el inicio de la jornada para segunda dosis, otro grupo estaba organizado cerca de la estación Bellas Artes del Metro de Caracas para vacunarse con la primera dosis. Margarita Villanueva, de 78 años de edad, contó que recibió el mensaje de texto para vacunarse en el Alba Caracas el pasado 9 de junio. Sin embargo, esta era la cuarta vez que hacía la cola porque le ha pasado que cuando está a punto de pasar entonces avisan que se acabaron las vacunas. 

«Pasaron a un grupo de 60 personas que tenían mensaje de texto. Espero que hoy sí lo pueda lograr porque ya he venido cuatro veces”, manifestó Margarita y señaló que había otra cola de personas que no habían sido convocadas por el sistema Patria, pero estaban probando suerte.

A eso de las 10:00 a. m. comenzó a avanzar la cola de personas que iban a ponerse la segunda dosis de Sinopharm. Los fueron pasando por grupos. Mientras que la cola de Sputnik V estuvo paralizada hasta el mediodía, cuando un grupo de adultos mayores pudo entrar al hotel para inmunizarse, entre esos, Constanza. En total esperó un poco más de ocho horas en cola. 

Hasta el 14 de junio, solo han llegado 3.230.000 dosis de vacunas entre la Sputnik V y la Sinopharm. El último cargamento correspondió a 500.000 dosis de Sputnik V y el ministro de Salud, Carlos Alvarado, aseguró que con ese lote Venezuela podría llegar al 13 % de la población, pese a que sigue siendo una cantidad insuficiente para cubrir ese porcentaje.

En contraste, la actualización de la OPS al 11 de junio señala que en Venezuela se han aplicado 739.962 dosis contra el virus: 588.066 personas han recibido la primera dosis y 151.896 la segunda dosis. Es decir, de una población estimada en 28.704.947 habitantes, solo 0,5 % está totalmente vacunado.

Otros retrasos de segundas dosis

De acuerdo con información dada por Pablo Zambrano, secretario ejecutivo de Fetrasalud, más del 48 % de los trabajadores sanitarios de todo el país se ha vacunado contra la COVID-19 y hay un aproximado de 4,6 % que está a la espera de la segunda dosis. Además, detalló que en Caracas se “dejó de vacunar al personal con síntomas de gripe e infectados con COVID-19” y otro 12 % corresponde a una población que no quiso inmunizarse por razones personales.

Un trabajador del hospital Dr. José Gregorio Hernández en Los Magallanes de Catia, que prefirió mantenerse en el anonimato, comentó que después de las largas colas que hubo en ese centro de salud para la inmunización a mediados de mayo, muchas personas han ido a buscar sus segundas dosis y los remiten a otros hospitales o les dicen que no han llegado. 

Otros centros de salud donde las personas han acudido a buscar la segunda dosis de Sputnik V y no han tenido suerte es el Hospital Vargas y el Periférico de Coche.

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